Consumidores norteamericanos, demandan a transnacionales por trabajo esclavo

Monica Sud, una californiana que solía hacer sus compras en la cadena de supermercados Costco presentó una demanda en agosto contra la empresa por vender gambas producidas en Tailandia, un país en el que esta industria ha sido frecuentemente relacionada con esclavitud y otros abusos laborales, y no informarle de ello

“Los consumidores de California están financiando sin saberlo el trabajo esclavo”, aseguraba Niall McCarthy, uno de los abogados de Sud, en un comunicado.

La demanda presentada por Sud causó sorpresa por ser la primera de este tipo. Poco después se abrieron dos casos más en los tribunales de California, contra Nestlé, Mars y Hershey, por el supuesto uso de trabajo esclavo en sus proveedores y se espera que haya nuevas denuncias en los próximos meses.

Las nuevas demandas tienen su germen en el Ley sobre Transparencia en las Cadenas de Producción del Estado de California, una regulación aprobada en octubre de 2010 que entró en vigor en enero de 2012. Según esta legislación, “todo vendedor y fabricante que opere en este Estado y que tenga unos ingresos anuales globales que superen 100 millones de dólares debe divulgar […] sus esfuerzos para erradicar la esclavitud y la trata de personas de su cadena de producción directa por bienes tangibles ofrecidos a la venta”.

La ley sólo obliga a dar información sobre la cadena de producción, no a tomar medidas para que esté libre de esclavitud u otros abusos, por lo que no abre la puerta a presentar demandas por malas prácticas. “La ley aparentemente solo requiere que los negocios hagan las declaraciones reglamentarias requeridas, incluso si un negocio hace poco o nada para salvaguardar su cadena de producción y lo admite”, escribe el abogado J. David Bournazian del bufete Troutman Sanders en su página web.

Fuente: Diario.es