Estructura Política y Social Azteca

Aspectos generales: En un principio, la sociedad azteca era una sociedad igualitaria, a medida que creció el número de habitantes y esta sociedad se fue tornando más compleja, se fue jerarquizando, hasta llegar al momento en que se creó una triple alianza entre las ciudades de Tenochtitlán, Texcoco y Tlacopán, quedando el poder militar de la zona en poder de Tenochtitlán. Con la aparición de la figura del gobernante (Huey Tlatoani) se consolidó como una monarquía teocrática y militar. Se puede distinguir entre los privilegiados (nobles o”pillis”) y los no privilegiados. La ciudad de Tenochtitlán, que llegó a alcanzar los 200 000 habitantes, se dividía en cuatro partes o grandes barrios, cada parte tenía sus “calpullis” (sub-barrio o unidad social compuesta por varias familias, se encargaban de diversas cosas), a su vez, cada calpulli estaba formado por varias calles. En la pirámide social pasaré, en orden descendente, a exponer brevemente todos los escalones:

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Tenochtitlan, el ombligo del mundo

El gobernador (Huey Tlatonai): Llamado también “venerado orador”. Era el máximo gobernante, adquiría tal condición por elección del Consejo Supremo y ostentaba el poder absoluto, era considerado un dios en la tierra. Desde 1347 hasta 1525 se suceden 12 gobernantes, de ahí hasta 1565 hubo otros, puestos por el gobierno español, sin función real de gobierno. Tenía un sustituto llamado Cihuacoatl (Mujer serpiente).

El Consejo Supremo (Tlatocán): Compuesto por nobles, guerreros destacados o familiares del gobernante. Participaban en las decisiones importantes del gobierno. Estaba presidido por el gobernante.

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Pirámide Social Azteca

La nobleza (Pipiltzin): Poseían tierras y esclavos para trabajarlas, no pagaban tributos. Vestían y vivían lujosamente, contaban con sirvientes; podían tener varias esposas. Entre ellos encontramos a los sacerdotes de mayor rango, a los militares importantes y a los miembros destacados del gobierno.

Sacerdotes (Teopixque): Denominados “guardias de dios”, había sacerdotes vinculados a todos los dioses aztecas. Se encargaban del culto y de la educación de los jóvenes. Su aspecto debía ser deplorable, con adornos relacionados con la muerte y vísceras y coágulos de sangre en su largo pelo desgreñado, no hay que olvidar que eran los encargados de perpetrar los sacrificios humanos. Los de más rango eran elegidos por la familia real y sostenidos por los tributos que recibía el Estado; los demás eran mantenidos por el calpulli correspondiente o a base de limosnas.

Militares: El aspecto militar cobraba gran importancia en la cultura azteca, hasta tal punto que el entrenamiento militar estaba dentro de las enseñanzas generales dispuestas en las escuelas. Disponían de soldados y lanceros en gran número (podían ser militares “profesionales” o campesinos y gente del pueblo que eran llamados para las incursiones de conquista). Cabe destacar la figura de los guerreros, que destacaban por sus hazañas militares, proporcionando enemigos para los ansiados sacrificios. Vestían como el animal al cual representaban. Eran la élite del ejército azteca:

  • Guerreros jaguar: pertenecientes a la nobleza.
  • Guerreros águila: podían pertenecer a cualquier escalón social.
Mercaderes (Pochtecas): Eran importantes por su labor de intercambio de materiales y alimentos con otros pueblos, nutrían Tenochtitlán y Tlatelolco (el gran mercado), realmente todo el imperio, de productos necesarios procedentes de otros lugares. Organizaban caravanas comerciales y mercados en cada ciudad. Otra función importante de los mercaderes era, debido a sus viajes y contactos con otros pueblos, la de informadores (espías) del gobierno sobre la situación en otras zonas.
Escribas: Registraban los hechos acontecidos durante el año, las genealogías, la población, las ciencias, realizaban mapas; estaban bien considerados. Los sacerdotes registraban los calendarios y los cultos a los dioses.
Campesinos y artesanos (Macehualli): Eran la plebe de la sociedad azteca, la mayoría de la población. Debían trabajar las tierras, las minas, producir y pagar tributos al Estado; estaban obligados a realizar un servicio militar.
Cargadores y esclavos: Se usaban para el transporte de cosas pesadas, ya que no existían ni los animales de carga ni la rueda, para los trabajos más duros o para el servicio doméstico. La mayoría procedían de las capturas de conquista, otros debido a las deudas contraídas o a delitos cometidos. No gozaban de privilegios pero podían comprar su libertad.