#PuntoDeVista Pablo Iglesias Turrión

Pablo-Iglesias-en-el-Parlamento-Europeo.jpg
Gramsci fue el primero en entender la hegemonía no como la necesidad de las organizaciones socialistas de liderar a sectores subalternos distintos a la clase obrera o de aliarse con sectores de la burguesía, sino como el conjunto de mecanismos supraestructurales, sobretodo en un sentido cultural, sobre los que descansa el orden político en las sociedades avanzadas. Gramsci volvió a Maquiavelo, el padre de la política como ciencia del poder, para entender la importancia del consentimiento. Y es que el poder en las sociedades avanzadas no sólo se expresa a través de mecanismos coercitivos, sino predominantemente a través del consentimiento y el consenso.

Los sectores dominantes para convencer a las mayorías sociales de los relatos que justifican y explican el orden político. Los dispositivos de convencimiento son básicamente culturales (la escuela y la Iglesia son los ejemplos clásicos y los medios de comunicación el ejemplo de nuestro tiempo) y sirven para asentar las claves de los relatos hegemónicos. Ganar en la política hegemónica es básicamente convencer del propio relato.