#MicroCuento El bufón vende humo y su supuesto suicidio.

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En un reino, muy similar al nuestro, los políticos descubrieron que mediante señales de humo se podían atacar los unos a los otros. Mediante estas señales de humo le hacían saber a la población de las cosas indebidas que hacían sus detractores.
Para el tiempo para elegir al siguiente rey, en el paisaje se podían ver miles de señales de humo de un bando y del otro, todos tirando señales de humo pero ninguna iba amparada con pruebas. De repente un grupo clandestino se armo y formaron una estructura para enviar las señales de humo más negras, de buena calidad y con pruebas para que la población se diera cuenta por quienes en realidad estaban siendo engañados.
Ningún miembro conocía a los demás, todas las reuniones eran mediante señales de humo secretas por razones obvias. Estas reuniones se daban durante toda la semana para poder preparar la información que sería lanzada a principio de la siguiente semana. Se llego al punto en el que los detractores se les aflojaba el estomago de solo saber que ya iba ser ese día de la semana en el cual esa estructura tiraría señales de humo negras llenas de verdades.

 

En esta estructura clandestina habían personas encargadas de investigar las andanzas y malandanzas de los políticos, habían personas que redactaban las señales de humo negro y había un tonto útil al cual alguien de la estructura le daba las señales de humo negro redactadas [ya que su redacción y ortografía dejaban mucho que desear y su intelecto no era mejor que su ortografía]. Ese tonto util [el Bufón le decían] ya tenia una fogata por la que tiraba señales de humo escuálidas y que más parecerían rumores de taverna. El bufón estaba siendo financiado por un ex rey blanco [de aquel reino, muy similar al nuestro].

 

Un día de esos el bufón fue contactado por alguien de la estructura clandestina y se le pidió que tirara unas señales de humo [redactadas por la estructura], el bufón con gusto acepto. Ese día el bufón pasó de tirar señales de humo escuálidas a tirar señales de humo negro que toda la población podia ver. A partir de ese día el bufón creció en audiencia y empezó a tener credibilidad. Cada semana, mediante el bufón, se tiraban señales de humo negro, y la gente de ese reino las esperaba con ansias. La gente de ese reino compartía las señales de humo negro con sus amistades y esas amistades con todas sus amistades.

 

Cuando ya se había electo al nuevo rey la estructura se desbarató y estuvo durmiente por un rato mientras se preparaba el reino para la elección de príncipes, duques y archiduques. En ese tiempo el bufón anduvo coqueteando con un principe verde y este principe verde [uno que vendía caballos de acero y que su fortuna era de dudosa procedencia] le recomendó con otro principe, el principe rosado [que de principe lo estaban degradando para duque de un pueblo no tan lejano de ese reino], al cual le estaba ofreciendo sus servicios de señales de humo negro. [El bufón nunca menciono que había una estructura clandestina de varias personas que le creaba estas señales de humo negro.] Por unas semanas activó sus fogatas para esparcir el humo pero este humo no era lo suficientemente denso y no convencía a nadie. Este bufón atacó al principado naranja y los enojó y se los echo de enemigos. Pero el principado naranja solo tenia a novatos y tontos para manejar sus señales de humo, así que no pudo defenderse de los ataques. También atacó al principado rojo y los enojo de tal manera que ya se estaba viendo cómo había que neutralizar a ese bufón. La estructura clandestina fue activada nuevamente.

 

Cuando el principe rosado declinó los servicios del bufón, este fue a ofrecerle los servicios a otro duque de otro pueblo y este acepto. El bufón le ofreció lo mismo que al principe rosado. Sus fogatas solo emitían humo ralo y la gente no le ponía atención. el bufón volvió a alinearse a los pensamientos del principado rojo y pidió ayuda de la estructura clandestina para mandar señales de humo negro y espesas. La estructura acepto y en el periodo de elecciones de príncipes  duques y archiduques las señales de humo volvieron a manchar el horizonte de ese reino y la población nuevamente compartió las señales de humo con sus amistades y estas con sus demás amistades.

 

Al terminar las elecciones de príncipes, duques y archiduques, el bufón se acreditó todos los éxitos de esa tal estructura que hasta lo invitaban a plazas públicas a hablar de su éxito y cómo el había revolucionado las comunicaciones políticas mediante las señales de humo. Por un momento mucha gente le creyó, hasta omnipotente llego a sentirse este bufón. El tiempo pasaba y el bufón con el nuevo duque posaba [por cierto, el duque había ganado las elecciones no gracias al bufón] y el rumoraba que en la oreja al nuevo duque le secreteaba.

 

Al pasar el tiempo el nuevo duque se dio cuenta que los servicios del bufón no eran de calidad como el bufón se lo había jurado. Al tener cerca al bufón tenía cierto costo político pero había mayor costo político si lo dejaba ir a trabajar para los detractores. Pasaron los días y el bufón perdía credibilidad ante el duque, un día, el bufón contactó a miembros de aquella infame estructura pero los de la estructura lo mandaron a comer estiércol de cerdo.

 

El bufón con el tiempo pasaba de un plano al otro, hasta llegar a un plano de invisibilidad [parecía que se había puesto un manto de invisibilidad como el de la película Harry Potter]. El bufón volvió a sus vicios de antaño, se desaparecía y no llegaba al trabajo. Un día el bufón estaba en tal depresión y bajo los efectos de sus vicios escribió una carta para el duque [en la carta le faltaba el respeto al duque] luego agarró una espada [que encontró tirada por el reino] la alineo para que atravesará su estomago, lo desangrara y que con su miserable vida acabara. Este hecho a los demás anunció, unos le creyeron otros dudaron de la veracidad de lo que supuestamente había sucedido. Mientras el bufón agonizaba negaba lo que pasaba y la gente dudaba ya de sus señales de humo…

 

Y así es cómo el bufón murió o tal vez huyó a otro reino o principado. La gente cuenta que la noche de su supuesto suicidio a una fiesta en la casa del principado naranja había asistido, y en esa fiesta se estaba formando una nueva alianza oscura con olor podrido similar al de la gangrena.

 

Y colorín colorado este cuento [por el momento] se ha acabado…