Entre arte y deporte, Emiratos y Catar se disputan una influencia planetaria

Con el Louvre de Abu Dabi, museo de vocación universal y joya arquitectónica, Emiratos Árabes Unidos se apunta un éxito que trasciende el ámbito cultural y asesta un duro golpe a Catar, el “hermano enemigo” que optó por el deporte como medio de influencia planetaria.

En este combate sin piedad por una mayor notoriedad mundial, el dinero del petróleo y del gas –aunque sea ahora menos abundante– alimentan la competencia en proyectos culturales, mediáticos y deportivos, fundamentos del concepto del “soft power”.

Hay una lucha por “la hegemonía en el ‘soft power’ entre las monarquías del Golfo”, “una competición en inversiones, turismo y marca”, explica Andreas Krieg, analista asociado del King’s College de Londres.

Dubái, capital económica de Emiratos, ya ha entrado en la era poshidrocarburos, y tiene ventaja en materia de diversificación y de marca respecto a Abu Dabi (capital política de Emiratos) y Doha (capital de Catar) al apostar por los servicios, los negocios y el turismo, añade.

Emiratos, del tamaño de Escocia, tiene una población de 10 millones de habitantes, y solamente 12% de ellos son nacionales. El país, cuarto productor de la OPEP, tiene reservas probadas de 98.000 millones de barriles de petróleo.

Catar –un tercio de Bélgica de superficie– cuenta con 2,6 millones de habitantes (13% nacionales). Es el primer exportador mundial de gas natural líquido y tiene las terceras reservas de gas después de Irán y Rusia.

Emiratos y Catar prosiguen una estrategia de afirmación regional, con inversiones de miles de millones, y una diplomacia que busca visibilidad y éxitos.

Así ocurrió cuando en 2010 Catar obtuvo la organización del Mundial-2022 de fútbol, o en 2013, cuando Dubái logró la de la Exposición universal de 2020.

– PSG versus Manchester City –

En el ámbito del deporte, Catar posee desde 2011 el club francés Paris Saint-Germain (PSG) y ha adquirido el pasado verano boreal a dos de los mejores jugadores del mundo, Neymar y Kylian Mbappé, por 400 millones de euros.

BeIN Sports, también propiedad de Catar, se ha convertido en uno de los principales paquetes de canales de TV, con derechos sobre los principales campeonatos de fútbol de Europa.

Veinte años antes, Catar había lanzado Al Jazeera, gran medio audiovisual que lograría enorme influencia en particular con la primavera árabe, pero que es acusado por los Emiratos de promover el “islam político” y de propagar visiones “hostiles” sobre las demás monarquías del Golfo.

Los Emiratos son también muy activos en el deporte. Abu Dabi está desde 2009 en el circuito del Gran Premio de Formula 1.

Además, el jeque Mansur Al Nahyan, miembro de la familia reinante, es propietario desde 2008 del club de fútbol Manchester City.

La compañía aérea Emirates de Dubái ha dado su nombre a un estadio de Londres, (donde juega el Arsenal), y Etihad, la de Abu Dabi, dio el suyo a otros dos, incluido el del “ManCity”.

Emirates es además el patrocinador de las camisetas del Arsenal, del Real Madrid y del Hamburgo.

– ‘Rivalidad entre príncipes’ –

La legendaria rivalidad entre Emiratos y Catar se agravó en junio cuando varios países del Golfo, incluyendo la influyente Arabia Saudita, además de Egipto, rompieron sus relaciones y decretaron un embargo contra Doha, entre acusaciones de apoyo a grupos extremistas. También exigieron el cierre de Al Jazeera.

A ello siguió una verdadera guerra mediática, en particular cuando el ministro de Estado emiratí de Exteriores, Anuar Gargash, cuestionó implícitamente la atribución del Mundial-2022 a Catar.

La celebración de tal evento debería “incluir un rechazo de la política de apoyo al terrorismo”, afirmó el ministro, generando una rápida respuesta de Catar, que denunció los “mezquinos celos” de Emiratos.

La atribución del Mundial-2022 a Catar ha estado acompañada por acusaciones de “corrupción”, desmentidas por Doha.

La Fifa indicó el 13 de octubre haber abierto una investigación preliminar contra Nasser Al Khelaifi, dueño de beIN Media y del PSG, sobre las condiciones de compra de los derechos de TV para los mundiales de 2026 y 2030.

Entretanto, en Abu Dabi, las autoridades siguen viendo las cosas a lo grande. En la isla de Saadiyat, al lado del Louvre concebido por el francés Jean Nouvel, se erigirán otros dos museos cuya construcción ha sido encargada a los arquitectos Frank Gehry y Norman Foster.

Con información de AFP

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