Nacimiento Mahoma lleva color y música a Marruecos

La ciudad marroquí de Salé acoge cada año un gran desfile con raíces históricas para celebrar el nacimiento del profeta Mahoma, una fecha que los musulmanes de todo el mundo conmemoran como el Mawlid an-Nabi.

Salé, una bulliciosa ciudad de unos 890.000 habitantes separada de la capital del reino, Rabat, por el río Bu Regreg, se transforma cuando sus residentes se unen a la procesión. Se cree que un monarca de la dinastía saadí que reinó en Marruecos en la década de 1570 importó la procesión del Imperio Otomano.

El desfile se celebra desde entonces. Hombres cargados con estructuras de madera que recuerdan a los minaretes de las mezquitas abren la comitiva. Coloridas velas dispuestas como teselas de un mosaico con los nombres de Alá, Mahoma y los miembros de la familia real marroquí adornan las torres.

Niños vestidos con trajes tradicionales y músicos con cuernos y tambores participan en el coreografiado espectáculo, que aumenta de tamaño a medida que la gente se va uniendo a la procesión festiva durante su recorrido por la vieja medida. Las familias salen a las calles y animan desde los balcones.

El desfile se celebra en la víspera de la fecha reconocida como el nacimiento de Mahoma _ el 1 de diciembre este año _ y es el principal acto de una semana de festejos que da a las bandas locales la posibilidad de actuar y recibir propinas de los espectadores.

Con información de AP

Ayuda a mantener en línea nuestro WebServer. Te necesitamos para poder seguir haciendo publicaciones y seguir generando contenido.