Senador de EEUU: la guerra con Pyongyang tendría lugar en el ‘jardín trasero’ de China

Si Corea del Norte se niega a participar en la cumbre Kim-Trump, esto significará el fin de la acción diplomática, declaró el senador estadounidense del Partido Republicano Lindsey Graham a Fox News.

“[Si se niegan a participar], cometerán un gran error. Si no llegan a esta cumbre, esto significará que la diplomacia fracasó”, dijo el parlamentario.

Según aclaró, Washington no trata de derrocar al líder norcoreano Kim Jong-un, reunificar las dos Coreas o “instaurar la democracia” en Corea del Norte. La meta de Estados Unidos es hacer que Pyongyang abandone su programa nuclear y firme un acuerdo de paz, es decir, “crear una situación en la que todos salgan ganando”, profundizó.Graham relató que recientemente había discutido la cuestión de Corea del Norte con el presidente Donald Trump. Según el senador, el dirigente reafirmó su disposición a poner fin a este conflicto y eliminar la amenaza que Corea del Norte representa para Estados Unidos durante su primer mandato.

“Si [la confrontación] no termina pronto, será un lío total. Pero si comienza una guerra, tendrá lugar en el ‘jardín trasero’ de China, no en el nuestro”, puso de relieve el senador estadounidense.

La histórica cumbre de Trump con el líder norcoreano, Kim Jong-un, está prevista para el 12 de junio en Singapur, sin embargo, Pyongyang ha amenazado con retirarse de las negociaciones con EEUU si se le exige de forma unilateral que renuncie al armamento nuclear sin garantizar antes la normalización de las relaciones.

Según la Administración surcoreana, Trump y Moon Jae-in —presidente de Corea del Sur— acordaron colaborar estrechamente, también para conseguir que se celebre con éxito la cumbre EEUU-Corea del Norte en Singapur.A finales de abril, se celebró en la ciudad de Panmunjom una cumbre intercoreana, la primera en una década.

Sin embargo, la semana pasada Corea del Norte canceló una reunión ministerial con el Sur y amenazó con anular también la cumbre con Trump después de que EEUU y Corea del Sur lanzaran las maniobras Max Thunder, pese a que la declaración de Panmunjom decía expresamente que las partes acordaban cesar todo acto hostil en tierra, aire y mar que pudiera provocar tensiones militares.

Además, Pyongyang exigió a Seúl que le entregara 12 antiguas camareras de un restaurante coreano de China que, según el Norte, son ciudadanas norcoreanas que fueron llevadas a la fuerza a territorio surcoreano. Seúl afirma, a su vez, que las mujeres en cuestión desertaron voluntariamente y decidieron emigrar al Sur.

Con información de Sputnik

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