Caos en frontera aviva división entre republicanos y latinos

Cuando más de 1.000 funcionarios hispanos _representantes prometedores de una población de veloz crecimiento_ se reunieron en Phoenix la semana pasada, nadie del gobierno del presidente Donald Trump acudió a saludarlos.

Fue la primera vez en 24 años que una presidencia estadounidense ignoró la conferencia anual de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos. Esa ausencia mostró otra grieta en la relación cada vez más deteriorada entre los hispanos y el Partido Republicano.

“Hay muchísima intranquilidad en cuanto a lo que está sucediendo en todo el país frente a la comunidad latina, y no es solo la inmigración”, declaró Arturo Vargas, director ejecutivo del grupo. “La ausencia del máximo liderazgo de la nación en una conferencia como esta es de verdad un problema”.

Ignorar la reunión durante una semana preocupante a lo largo de la frontera sur cristaliza el distanciamiento del Partido Republicano respecto del conservadurismo “compasivo” articulado por George W. Bush para ganar dos veces la presidencia con apoyo de 44% de los latinos en 2004. La difusión de imágenes desgarradoras de autoridades separando a niños migrantes de sus padres simbolizan la tensa relación entre los hispanos y la Casa Blanca en la era Trump.

Los estrategas republicanos se preparan para las posibles repercusiones de esta turbulencia en las elecciones de medio periodo de noviembre, en las que estará en juego el control de la Cámara de Representantes y quizá del Senado. Algunos republicanos han advertido que las posturas de Trump rayando en el racismo y arengando a los votantes blancos ultraderechistas, como sucedió durante un reciente acto político en Minnesota, están sepultando la relación del partido con las minorías.

El presidente de la Cámara Latina de Comercio en Nevada, el republicano Peter Guzman, dijo que el mandatario está erosionando la comunicación del Partido Republicano con los hispanos en el estado, donde Trump perdió en 2016 y donde el control del Senado podría cambiar de manos en los próximos comicios. Señaló que Trump ha dañado la posición del Partido Republicano entre los latinos: primero por mostrar ambivalencia frente a la situación fronteriza y después por avivar los estereotipos étnicos.

“Está mal que alguien llame a personas violadores y delincuentes”, afirmó Guzman. “Cuando voltea a las cámaras y margina a todos los hispanos, no es bueno para el partido”.

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La periodista de The Associated Press Melissa Daniels en Phoenix contribuyó a este despacho.

Con información de AP

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