“Las relaciones entre Cuba y EEUU están en su peor momento”

Las relaciones entre Cuba y EEUU, restablecidas en 2014 después de más de 50 años, están atravesando sus peores momentos, dijo a Sputnik el empresario y activista cubano-estadounidense Vicente Amor, residente en Tampa (sudeste de Florida).

“Estamos en un proceso de retroceso en las relaciones y si no tomamos acciones decisivas la comunidad cubana residente en Estados Unidos puede ser la más perjudicada”, dijo Amor, integrante de la Alianza para una Política Responsable hacia Cuba.

El empresario y activista cubano-estadounidense Vicente Amor
© SPUTNIK / MIGUEL FERNÁNDEZ
El empresario y activista cubano-estadounidense Vicente Amor

“A veces resultan interesantes las estrategias que están usando en la Casa Blanca para torpedear esas relaciones”, comentó.

Amor alegó, por ejemplo, que no se produjeron cambios dramáticos en las medidas de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EEUU (OFAC, por sus siglas en inglés) ni de las leyes estadounidenses.Pero se han elegido otras maneras de imponer el distanciamiento, “entre ellas el miedo”, dijo.

La reciente crisis generada por supuestos daños en la salud de diplomáticos estadounidenses en La Habana, “es lo que llamamos “bandera negra”, un evento ficticio acerca de supuestos ataques sónicos en la embajada de EEUU en Cuba, como una manera de generar miedo”, argumentó.

“Tampoco prohíben los viajes a Cuba, pero imponen advertencias y amenazas a los posibles viajeros estadounidenses”, dijo.

Además, “a los pasajeros de los cruceros que tocan puertos cubanos les advierten de los lugares donde compran ron o tabacos, porque pueden resultar multados si estos productos que compran los comercia alguna de las empresas cubanas sancionadas por la OFAC, y se le recomienda a los turistas que compren los souvenirs a bordo de los barcos y no en tierra”, prosiguió.En opinión de Amor, “estas cosas van creando trabas y desalentando el turismo de EEUU hacia Cuba, sin necesidad de establecer una prohibición expedita; hay un futuro incierto en ese sentido”, enfatizó.

Amor es gerente de negocios de la agencia de viajes ASC International USA con sede en Tampa.

Buena parte de la responsabilidad de lo que está haciendo el Gobierno de Donald Trump con relación a Cuba recae en la comunidad cubana residente en EEUU, a juicio de Amor.

Esa comunidad debe tomar una actitud más protagonista en lo referido a las políticas dirigidas a su país de origen, según Amor.”No hay un solo cubano residente en EEUU, aunque tenga posiciones ideológicas diferentes, que no coincida en que los congresistas estadounidenses de origen cubano Marco Rubio, Ileana Ros-Lehtinen o Mario Díaz-Balart, trabajan para grupos de intereses y están comprados por dinero; todos los cubanos en EEUU estamos convencidos de eso”, aseguró Amor.

Pero, observó, “cuando estos congresistas proponen, pasan y empujan al Gobierno a firmar leyes que afectan a los cubano-estadounidenses y a Cuba, no reaccionamos ante eso porque no hemos encontrado la forma de tener una voz para hacer sentir nuestras opiniones”.

Amor insistió en que “cerca del 70% de ellos están contra la política del bloqueo económico, comercial y financiero que Washington impone a Cuba hace más de 50 años, y tampoco encontramos las vías para hacernos oír que estamos contra el bloqueo”.

El activista y empresario sostuvo que en los dos últimos años de la administración de Barack Obama (2009-2017) se abrieron opciones a mayores remesas de dinero desde EEUU para que los familiares en Cuba pudieran abrir pequeños negocios, “pero todo eso se desplomó producto de estas sorpresivas decisiones de la administración Trump, que desconoce la realidad cubana”.A los legisladores de origen cubano en el Congreso de EEUU “que hablan a nombre de nosotros y usan el nombre de nuestra comunidad para hacer política y ganarse una posición en la Cámara de Representantes y en el Senado comerciando con el tema cubano, tenemos que buscar la manera de frenarlos”, subrayó.

Amor aseguró que la Alianza que integra “ha hecho un trabajo extraordinario en Tampa, de manera tal que hoy día casi todos comprenden que Cuba es un país soberano e independiente y EEUU tiene que mantener relaciones respetando esos valores y sin la idea de que son los dueños de Cuba; esos tiempos ya no existen”.

El empresario consideró que “hay que dejar de hacer política interna para Cuba en EEUU (…) solo hay que mirar el gran caso que Washington emprendió contra Rusia porque supuestamente influyó en las últimas elecciones presidenciales en EEUU”.Amor consideró “hipócrita” que EEUU “acuse a Rusia de interferir en su política interna mientras “destina 30 millones de dólares del presupuesto nacional para influir en la política interna de Cuba”.

Amor dijo que mantiene la esperanza de que Cuba y Estados Unidos vuelvan a vivir como países vecinos con buena voluntad de colaborar y aportar al desarrollo mutuo de sus pueblos.

Con información de Sputnik

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