El EI puede recuperar terreno en Irak a causa de las sequías

El grupo Estado Islámico (EI) podría recuperar territorios perdidos en Irak, tras haber sufrido numerosas derrotas durante los últimos años, si continúan las sequías extremas en este país, advierte un informe presentado en el Consejo de Seguridad de la ONU.

“La combinación de unos recursos hidráulicos limitados, un incremento de las temperaturas y un clima extremo acentúan la falta de recursos básicos en Irak y limitan los medios de existencia de la población”, asegura el estudio realizado por un grupo de expertos sobre las amenazas de la seguridad vinculadas con el clima.

“El hecho de no actuar contra los riesgos del clima aumenta el peligro de ver al EI o a otros grupos terroristas incrementar sus apoyos y recuperar su influencia en las comunidades con recursos limitados”, explica el documento, hecho público este sábado.

El ejército iraquí expulsó el año pasado al EI del conjunto de las ciudades de este país. Pero los grupos yihadistas siguen implantados en zonas desérticas, cerca de la frontera con Siria.

El estudio fue presentado en julio en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Actualmente, una de las amenazas más graves en Irak es la falta de agua, que llegó a sus niveles más bajos desde 1931.

El caudal de los ríos disminuyó un 40% durante las últimas décadas y sigue descendiendo, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria e hidráulica de la población iraquí.

Según el estudio, “la gradual desaparición de agua y la crisis de la agricultura son el resultado de la combinación del cambio climático, precipitaciones cada vez más intermitentes, una caída del caudal (de los ríos) en Irán y Turquía, un mal sistema de riego dañado durante la guerra y la falta de inversiones”.

A pesar de que la agricultura sea el sector en el que trabajan más personas en Irak, después del petrolífero, las partidas presupuestarias en materia agrícola son las más reducidas. El ministerio de Recursos hidráulicos tampoco dispone de los medios económicos suficientes para modernizar las infraestructuras.

Además, las autoridades iraquíes no firmaron acuerdos oficiales con los países vecinos para establecer una repartición equitativa de los recursos hidráulicos.

A causa de la falta de agua, hay un gran peligro de que se produzcan desplazamientos forzados de 7 millones de personas.

La falta de agua también puede acentuar las tensiones dentro de las comunidades rurales.

Los expertos también piden a la Misión de Asistencia de la ONU en Irak que vigile e informe sobre los peligros del cambio climático y apoye a las autoridades iraquíes para que incorporen la cuestión del clima en su plan de reconstrucción del país tras el conflicto con el EI.

Con información de AFP

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