“El tabaco es barato, pero sale caro”

El juicio que Uruguay ganó a Philip Morris, la tabacalera más grande del mundo, cuya facturación es dos veces superior al Producto Interno Bruto del país suramericano, generó una movida en la región para reducir el consumo de tabaco mediante la regulación impositiva.

Si bien no está claro que una mayor carga impositiva se traduzca en un aumento del precio y por tanto en una reducción de la demanda, esta vía es una de las principales para combatir el consumo de tabaco.”El mercado está tan oligopolizado que mayores impuestos no necesariamente significan un aumento del precio, eso depende de la política empresarial”, explicó en diálogo con Sputnik Oscar Cetrángolo, coordinador técnico del proyecto “Impuestos al tabaco en América Latina” de la RedSudamericana de Economía Aplicada/Red Sur.

“Se están intentando diversos mecanismos para convencer a la población de dejar de fumar. Hay muchos tipo de regulaciones y una de ellas, no menor, son los impuestos”.

Cetrángolo reconoció que a pesar de “abundante evidencia científica” generada en torno al daño que implica fumar, “está siendo difícil reducir el consumo y eso está generando muchos perjuicios para la sociedad y los sistemas de salud de la región”.

En Latinoamérica los países elegidos para desarrollar las investigaciones que coordina Cetrángolo fueron Argentina, Brasil, Ecuador, México y Perú. En este sentido, señaló que se incluyen las variables vinculadas a la informalidad, el contrabando y la corrupción asociadas a la industria tabacalera.

El investigador se refirió a las dificultades o limitaciones que pueden tener los gobiernos para aplicar políticas públicas debido a los eventuales aportes que las empresas del sector puedan realizar a los partidos políticos.

“Lo que la región se está debiendo, y no tiene que ver estrictamente con el tabaco, sino en general, es la regulación del financiamiento de los partidos políticos y las campañas. Creo que se está avanzando muchísimo, no sé si en las mejoras, pero sí en las denuncias”.

Cetrángolo consideró positivo ese aspecto porque “después de las denuncias viene un pedido de transparencia y a partir de tener sistemas más transparentes se puede avanzar”.

El integrante de Red/Sur explicó que en las investigaciones participan muchas instituciones y que “existe una cláusula de exclusión para todos aquellos que tienen algún tipo de financiamiento de empresas de tabaco”.El entrevistado agregó que los estudios que realizan son complejos y deben tener elementos en común pero a la vez atender las particularidades de cada país, ya que mientras que algunos importan, otros producen, y entonces el factor impositivo debe ser abordado de manera particular.

“Muchos países de la región importan y entonces hay un tema a discutir sobre política arancelaria porque entran con muy bajo arancel”, pero también hay otros que producen, como Argentina, y entonces el problemas es que se realiza en zonas bastante postergadas y de repente esta producción es la única actividad económica disponible”.

Con información de Sputnik

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