Hay millones de botellas de agua sin utilizar abandonadas en una pista de Puerto Rico, y nadie se hace responsable

La historia se hizo viral cuando un fotógrafo publicó varias imágenes donde se mostraba una reserva de agua embotellada en una pista de aterrizaje de la ciudad de Ceiba (Puerto Rico) que no se había utilizado durante un año. ¿Qué hacían millones de botellas sin utilizar allí?

Al parecer, lo ocurrido se remonta al 2017. La gente de Puerto Rico tuvo problemas para encontrar agua potable durante meses después de que el huracán María devastara la isla. Mientras tanto, millones de botellas de agua, miles y miles de cajas llenas de estas botellas, se habían quedado sin usar abandonadas en una pista de un aeropuerto.

Lo peor de todo es que han estado un año después de que el huracán María devastara la región, incluso cuando la gente luchaba por encontrar agua potable después de la tormenta. Obviamente, las imágenes han causado indignación entre la gente preguntándose sobre la respuesta del gobierno al huracán María.

Para empeorarlo todo, nadie parece tener la culpa. Ninguna agencia gubernamental, incluida la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y el gobierno de Puerto Rico, se ha atribuido la responsabilidad de dejar el agua abandonada bajo el sol durante meses, lo que convierte las botellas en un desastre sinsentido.

Según la cadena CBS News, quienes fueron los primeros en informar sobre las botellas de agua abandonadas, el fotógrafo que tomó las fotos les dijo que vio por primera vez las botellas en el otoño de 2017, y publicó las fotos en Facebookel pasado martes porque estaba enfadado con la situación.

El huracán María azotó Puerto Rico en septiembre de 2017, dejando a los residentes del territorio sin gas, electricidad o agua potable durante meses. De hecho, en un momento dado casi 1.5 millones no tenían acceso al agua potable, lo que obligó a algunos residentes a beber agua poco segura de arroyos y ríos en la isla.

La surrealista situación está lejos de solucionarse. Al parecer, FEMA dice que las botellas no les pertenecen. En un primer momento las compraron pero se quedaron con excedente de suministros y las pusieron a disposición de quien las necesitara. Posteriormente, la Administración de Servicios Generales (GSA) mostró interés y solicitó su transferencia.

Cuando las botellas pasaron a ser propiedad del gobierno puertorriqueño y la GSA se encargó de distribuirlas en la isla ya era abril de 2018, siete meses después de la tormenta, según la GSA. Además, cuentan que finalmente dejaron de entregarlas “después de recibir quejas de que el agua tenía mal sabor y olor”.

Así que bajo un aparente colapso burocrático hay millones de botellas de agua sin utilizar en una pista perdida de Puerto Rico. Una situación absurda que se produce a medida que otro inminente desastre natural se cierne sobre Estados Unidos. [Buzzfeed]

Con información de Gizmodo

Ayuda a mantener en línea nuestro WebServer. Te necesitamos para poder seguir haciendo publicaciones y seguir generando contenido.

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*


This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.