Alguien ha pagado por este cuadro más de 400.000 dólares, y lo hizo una IA. ¿Arte o tomadura de pelo?

Bajo el título de Edmond de Belamy la casa de subastas Christie en Nueva York acaba de vender un cuadro por un precio 40 veces lo esperado: 432.500 dólares. La obra no la hizo un humano, fue el resultado de meses de trabajo utilizando un algoritmo de aprendizaje automático desde el 2014.

Cómo se puede observar, la impresión y sus características algo descoloridas podrían pasar como una versión más profesional del Ecce Homo que se convirtió en meme mundial. En realidad, la obra es parte de una serie de 11, todas generadas por un algoritmo que representan a los miembros de la familia ficticia de Belamy, por cierto, firmada con la fórmula matemática que describe el algoritmo que se utilizó para generarla.

La idea surgió hace varios meses, cuando tres amigos (uno de ellos estudiante de doctorado de machine-learning) que vivían juntos en un apartamento en París decidieron crear el colectivo “Obvious”. El grupo utilizó una red open source (GAN) disponible en Github entrenada en imágenes de dominio público (básicamente pinturas de Wiki Commons).

Luego hicieron que los algoritmos lanzaran imágenes, seleccionaron algunas que les gustaban y el resto es “arte”, o quizás y como muchos apuntan, marketing. La pintura se acabó vendiendo por casi medio millón de dólares y el mundo del arte ha puesto el grito en el cielo, incluso los expertos en IA se preguntan si realmente se puede hablar de un algoritmo como artista cuando son los humanos los que han colado todas las piezas, incluyendo los algoritmos.

Image: Obvious

Según le ha explicado a Motherboard Mark Riedl, profesor de inteligencia artificial y aprendizaje automático en el Instituto de Tecnología de Georgia:

El algoritmo no es lo único que se creó para crear este arte: las GAN no tienen libre albedrío. Son pinceles muy, muy complicados con muchos parámetros matemáticos, y puedes usar este pincel para lograr un efecto que podría ser difícil de lograr de otra manera.

En realidad, la controversia se basa en un pequeño matiz: los medios y la propia Christie hablaban de una pieza “creada” por una IA, en lugar de “generada” por una IA. La red GAN son algoritmos que “aprenden” de una gran cantidad de datos de entrada y usan ese conocimiento para producir nuevos resultados después de un largo período de entrenamiento. Que “aprendan” no significa que sean autónomos.

¿Y qué dicen desde Obvious? Según Hugo Caselles-Dupré, el miembro que estudia el doctorado, la culpa es de los medios, no de ellos, por tratar de ser sensacionalistas buscando tráfico en la noticia, “la intención de la pieza es educar al público sobre los límites de la IA. Los algoritmos son una herramienta, no los seres creativos en sí mismos”. Para el joven:

Hoy en día, no se trata de algoritmos que reemplacen a las personas. En el futuro, deberíamos tener cuidado con esto, pero hoy en día, son más como una herramienta. Realmente queríamos mostrar un ejemplo concreto de lo que pueden hacer estas herramientas de inteligencia artificial . Firmar la pieza con la fórmula matemática del algoritmo fue una forma divertida para comunicar estas ideas a una audiencia general.

¿Marketing o arte? ¿Tomadura de pelo o vanguardismo que escenifica el futuro que ya palpamos? Sea como sea, los chicos han conseguido que su cuadro se venda por casi medio millón de dólares. Me pregunto qué hubiera ocurrido si Cecilia Giménez, la octogenaria “restauradora” del Ecce Homo, se hubiera adelantado a todos como el primer cuadro generado por una IA. [Motherboard]

Con información de Gizmodo

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