La llamada al vacío, o por qué es posible que hayas experimentado el deseo fugaz de saltar desde una cornisa

No tiene por qué haberte ocurrido, pero si alguna vez sentiste, aunque sea un pensamiento fugaz, el deseo de saltar al vacío desde un balcón o un acantilado, ni estás solo ni eres el primero. De hecho, este fenómeno psicológico es tan común que los franceses tienen un término para ello: L’appel du Vide (la llamada al vacío).

La propia Wikipedia tiene una entrada bajo el título de “ideación suicida” para tratar de indagar en este tipo de pensamientos, a veces suicidas, a veces, aunque el final fuera el mismo, con un sentido muy diferente al de tratar de encontrar la muerte.

Es posible que se trate de un fenómeno que le haya pasado a más personas de las que lo han admitido. Estás mirando hacia abajo desde el borde de un acantilado o una cornisa, y aunque sea por un segundo te dices, “podría saltar ahora mismo”, antes de retroceder lentamente del lugar.

Image: PXhere

Para aquellos que han experimentado este sentimiento de una manera completamente no suicida, no hay una conclusión o explicación definitiva para ello. Sin embargo, es lo suficientemente común como para que se hayan dedicado varios estudios.

En el año 2012, Jennifer Hames dirigió un estudio en el Departamento de Psicología de la Universidad Estatal de Florida para analizar la llamada al vacío. La investigadora lo llamó “el fenómeno del lugar en alto” y, en última instancia, dijo que la llamada al vacío es potencialmente la forma extraña (y aparentemente paradójica) de la mente apreciando la vida.

El estudio mostraba una encuesta de 431 estudiantes de pregrado, a todos se les preguntó si habían experimentado el fenómeno. Al mismo tiempo, se evaluó sus conductas de ánimo, síntomas de depresión, niveles de ansiedad y sus niveles de ideación suicida.

Image: Wikimedia Commons

Un tercio de los participantes del estudio informaron que habían experimentado el fenómeno. Las personas con mayor ansiedad tenían más probabilidades de tener la necesidad. Un poco más del 50% de los sujetos que dijeron sentir la llamada al vacío nunca tuvieron tendencias suicidas.

Entonces, ¿qué está pasando exactamente? Podría explicarse por una mezcla extraña entre la mente consciente y la inconsciente. La analogía que Jennifer Hames da en relación con la llamada al vacío, o el fenómeno del lugar en alto es el de una persona que camina cerca del borde de un tejado. Según explicaba el estudio sobre la conclusión a la que llegan las personas:

De repente, la persona tiene el reflejo de saltar hacia atrás, a pesar de que no estaba en peligro de caerse. La mente rápidamente racionaliza la situación. “¿Por qué me alejé? No puedo caer, posiblemente. Allí hay una barandilla, así que, por tanto, quería saltar, pero realmente no quiero saltar porque quiero vivir. 

Según Hames: “Los individuos que informan haber experimentado el fenómeno no son necesariamente suicidas; más bien, la experiencia del fenómeno del lugar en alto puede reflejar su sensibilidad a las señales internas y en realidad afirmar su voluntad de vivir”.

Algo contradictorio, por lo que aquel estudio, aunque pionero e interesante por reflejar un fenómeno psicológico que ocurre, parecía algo defectuoso. Con todo, el trabajo de Hames mostraba un resultado muy importante: el ejemplo claro que demuestra la idea de que los pensamientos inusuales y confusos no indican un riesgo real y tampoco están aislados.

Una teoría alternativa a la llamada al vacío proviene de Adam Anderson, un neurocientífico cognitivo de la Universidad de Cornell. Anderson estudia el comportamiento y la emoción utilizando imágenes del cerebro. Su teoría para la llamada al vacío está más en la línea de una tendencia a apostar:

Es más probable que las personas se arriesguen cuando la situación es mala porque quieren evitar el posible resultado malo al apostar contra ella.

Image: Wikimedia Commons

Y por ilógico que parezca, si alguien tiene miedo a las alturas, su instinto es apostar contra ello saltando desde ese lugar en alto. Es algo así como pensar que las futuras ganancias no son tan inmediatas como evitar el peligro presente. Para Cornell :

El miedo a las alturas y el miedo a la muerte no están tan conectados. El miedo a la muerte tiene una distancia emocional que otros temores menos abstractos no tienen. Por lo tanto, el salto soluciona el miedo a las alturas de inmediato. Entonces te enfrentas al problema del miedo a la muerte. (Lo que puede terminar no siendo un problema si mueres). 

Y no son las únicas teorías. El filósofo francés Jean-Paul Sartre decía que es “un momento de verdad existencialista sobre la libertad humana para elegir vivir o morir”. Sartre venía a decir que tiene que ver con el “vértigo de la posibilidad”, cuando los humanos contemplan el peligro en total libertad. La idea de que podemos optar por hacerlo ya ofrece una puente (al vacío).

Otros lo explican como una experiencia puramente humana: la necesidad de sabotearnos a nosotros mismos, lo que nos hace… humanos.

En cualquier caso, y a pesar de que no existe una explicación científica a prueba de tontos para la llamada al vacío, el hecho de que se hayan hecho tantas teorías y varios estudios sobre ello demuestra una cosa: estamos ante una sensación compartida. [PimediaonlineWikipediaMedicalDaily]

Con información de Gizmodo

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