¿Qué se esconde detrás de la mediación de Rusia en Yemen?

El embajador ruso en Yemen, Vladímir Dedushkin, declaró en septiembre que el sur del país era una región importante que debía ser tenida en cuenta en un posible acuerdo de paz. En un artículo para Carnegie, el experto en Rusia y en Oriente Medio Samuel Ramani explica que Moscú busca expandir su influencia en el mar Rojo y en el Cuerno de África.

“La atención que Rusia le dedica al sur de Yemen refleja los objetivos geopolíticos de Moscú, sus intereses históricos en la región y sus aspiraciones de expandir su influencia en Oriente Medio. Rusia ve la estabilidad en el sur de Yemen como una condición ‘sine qua non’ para alcanzar su objetivo de establecer una esfera de influencia en el mar Rojo”, explica Ramani.

En esa línea, explica, en septiembre de 2017 el Gobierno ruso y el Gobierno yemení de Abdo Rabu Mansur Hadi firmaron un contrato por el que Moscú se comprometía a imprimir y a enviar a Aden —al sur de Yemen— de manera segura riales yemeníes. El acuerdo ha ayudado a Hadi —aliado del Rusia— a pagar a su personal militar y a las Fuerzas de seguridad del sur tras una crisis de liquidez atizada por las milicias separatistas.Explica Ramani que las aspiraciones de Rusia en el mar Rojo —que baña las aguas del sur de Yemen— se remontan a enero de 2009, cuando un alto cargo militar ruso manifestó su deseo de establecer una base militar cerca del estrecho de Mandeb, de gran importancia estratégica al unir el mar Rojo con el golfo de Aden.

“Teniendo en cuenta estas ambiciones, el compromiso del expresidente yemení Alí Abdalá Salé de permitir a Rusia construir una base naval en el mar Rojo hizo que se ganara las simpatías de Moscú”, revela Ramani.

Salé fue asesinado en diciembre de 2017. No obstante, Rusia mantiene buenas relaciones con muchas de las facciones que controlan de una manera u otra el sur de Yemen, como el Partido Socialista Yemení —aliados del Consejo de Transición del Sur y partidarios de la autonomía de la región— y del Movimiento Separatista del Sur —parte, también, del mismo consejo—. Moscú “sigue confiando” en que una de estas facciones sureñas “reviva la propuesta” de Salé, aclara el politólogo a Carnegie.

“La importancia para los intereses geopolíticos de Rusia de una posible base [naval] crece porque Moscú percibe al sur de Yemen como la puerta de entrada de su influencia en el Cuerno de África”, señala el experto.

¿Cuáles son los planes de Rusia en el continente africano? En septiembre, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, anunciaba que Moscú planeaba establecer un centro logístico en Eritrea para incrementar el volumen de productos agrícolas y de minerales que Rusia exporta a la región del mar Rojo. “A su vez, el gigante euroasiático está estudiando crear una base naval en la República de Somalilandia, una región al este de Somalia y país independiente de facto sin reconocimiento internacional. La base facilitaría “el acceso de Moscú al estratégico puerto somalí de Berbera”, revela el experto.

“Con estos proyectos sobre la mesa, Rusia aprecia una base militar en el sur de Yemen porque uniría esas instalaciones con la península arábiga”, resume.

Rusia está jugando bien su carta de mediador en la disputa entre Hadi —partidario de un Estado único— y sus aliados socialistas, con aspiraciones separatistas al sur. Mantiene estrechas relaciones con los miembros del Gobierno de Hadi y contactos informales con las facciones de izquierda de los sureños de Yemen, afirma Ramani.

La decisión de los nacionalistas del Movimiento Separatista del Sur de rechazar la propuesta del Consejo de Transición del Sur de crear una ‘Arabia del Sur’ es un tanto que se ha apuntado Moscú a su papel de mediador, ya que crear un Yemen del sur independiente “podría excluir a las facciones prorrusas con poder”, advierte el politólogo en su artículo.

Por si fuera poco, los militares del Movimiento Separatista del Sur han aceptado los términos de la Declaración 2216 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que consagraba la indivisibilidad del Yemen. También han renunciado a la violencia como medio político, lo que se interpretó desde Moscú como otra victoria de su estrategia diplomática. Rusia cree que la creciente sinergia entre las diferentes facciones del nacionalismo separatista yemení del sur acabará por aislar a las facciones más radicales y que ello culminará con un acuerdo.”El empoderamiento de los moderados en el seno de las organizaciones nacionalistas yemeníes del sur y el apoyo a la integridad territorial de Yemen (…) permiten a Moscú mantener sus intereses en el sur del país”, resume Ramani. Aunque los esfuerzos de Moscú por devolver la estabilidad al sur aún no han ido más allá de las declaraciones retóricas, recuerda, “el creciente interés del Kremlin” en la región es evidente. Si Rusia logra facilitar el diálogo entre el sur y la ONU, “podría convertirse en otro importante actor de otro gran conflicto regional”, advierte.

Con información de Sputnik

Ayuda a mantener en línea nuestro WebServer. Te necesitamos para poder seguir haciendo publicaciones y seguir generando contenido.

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*


This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.