Stephen Hawking explica por qué cree que dios no existe en el último libro que publicó antes de morir

Stephen Hawking siempre se ha declarado como una persona no religiosa, así que no debería extrañar a nadie que el brillante físico se declare ateo en su último libro publicado a título póstumo. Sin embargo, en esta ultima ocasión Hawking también ofrece una explicación a su falta de fe: la simplicidad.

Aunque Respuestas breves a las grandes preguntas (Brief Answers to the Big Questions) está lleno de reflexiones interesantes sobre la naturaleza del universo o el tiempo, el pasaje que más está llamando la atención del púbico en su obra es una corta reflexión sobre la fe, y sobre por qué Hawking cree que Dios no existe. Dice así:

¿Tengo fe? Todos y cada uno de nosotros somos libres de creer aquello que queramos, y mi creencia al respecto es que la explicación más simple es que no existe dios. Nadie creó el universo y nadie dirige su destino. Esto me lleva a una profunda reflexión personal: Probablemente no existe un cielo ni ningún tipo de vida después de esta.

Apelar a la navaja de Ockam para explicar la no existencia de dios es una manera tan simple como elegante de despachar cualquier creencia en lo sobrenatural, pero no debería sorprender mucho. Pese a los bulos que circulan por Internet sobre su supuesta conversión a la fé en sus últimos años de vida, Hawking siempre se ha definido como una persona no religiosa. En 2010 amplió esa definición en su libro El gran diseño, donde explicaba que las propias leyes que rigen el cosmos, como la gravedad, hacen completamente innecesaria la presencia de una entidad que deba dirigir el universo.

Más tarde, en 2014 se declaró abiertamente ateo en una entrevista con el diario El Mundo. En esa misma entrevista explicaba algunas alusiones suyas a dios como una mera figura retórica, no una aseveración de su existencia:

En el pasado, antes de que entendiéramos la ciencia, era lógico creer que Dios creó el Universo. Pero ahora la ciencia ofrece una explicación más convincente. Lo que quise decir cuando dije que conoceríamos ‘la mente de Dios’ era que comprenderíamos todo lo que Dios sería capaz de comprender si acaso existiera. Pero no hay ningún Dios. Soy ateo. La religión cree en los milagros, pero éstos no son compatibles con la ciencia.

Hawking pudo no ser creyente, pero tenía preocupaciones éticas muy reales. En sus últimos años se hizo popular por una serie de predicciones catastrofistas con las que esperaba poder llamar la atención sobre problemas muy reales. La inteligencia Artificial y sus aplicaciones, la manipulación genética de seres humanos y la indiferencia frente al cambio climático eran, para el físico, las amenazas más importantes e inmediatas para el futuro de la raza humana.

A la postre, su legado y toda la reflexión que suscita es probablemente mucho más importante que su opinión sobre un tema tan subjetivo y personal como el de la religión. [vía CNN]

Con información de Gizmodo

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