Así es como la NASA planea evitar que su próxima sonda marciana estalle en pedazos como su predecesora

La nueva sonda marciana de la NASA se ha diseñado para realizar una investigación geológica puntera en el planeta rojo. Para ello, primero tiene que conseguir aterrizar en su superficie el próximo lunes. Y aterrizar en Marte no es tarea fácil.

A pesar de los éxitos recientes de la NASA, la tasa general de éxito de los aterrizajes sobre la superficie de Marte es alrededor del 40%. La sonda InSight se enfrentará una vez más a la peligrosa atmósfera marciana para tratar de estudiar el suelo debajo de la superficie marciana y, con suerte, detectar “Marsquakes” o “terremotos marcianos”.

Cada vez que intentas aterrizar en otro planeta, es muy emocionante”, le dijo a Gizmodo Tom Hoffman, Project Manager de InSight en la NASA. “Esto no será menos para InSight. Hay muchos desafíos diferentes que debemos superar para aterrizar con éxito”.

InSight, acrónimo de “Interior Exploration using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport”, fue lanzada el pasado mes de mayo desde la costa oeste y está programado para aterrizar el lunes a las 3 PM, hora este de Estados Unidos. Está equipada con tres herramientas para estudiar el planeta: un sismógrafo para medir las ondas de sonido que viajan a través del suelo (las famosas ‘Marsquakes’), un sensor de calor que mide cómo fluye el calor debajo de la superficie de Marte y una antena de radio para medir la ubicación variable del Polo Norte del planeta, para estudiar indirectamente su núcleo. Esos instrumentos aterrizarán en una plataforma casi idéntica a la que utilizó la sonda Phoenix para aterrizar sobre la superficie marciana.

La sonda InSight tendrá que reducir su velocidad varios cientos de kilómetros por hora para poder aterrizar con suavidad. Marte tiene una atmósfera más delgada que la Tierra y, por lo tanto, menos resistencia atmosférica para que el paracaídas pueda disminuir la velocidad, y el planeta también tiene ráfagas de viento con las que la sonda tiene que lidiar. Incluso si todo va según lo planeado, un brazo robótico debe depositar el sensor de calor y el sismógrafo en el suelo, algo que nunca antes se había hecho.

Los científicos esperan que InSight llegue sin problemas a la ubicación plana que habían pensado como “aparcamiento”, y no caiga en una pendiente o sobre una roca grande. “Para mí, seguirá siendo emocionante aunque sea realmente plano y aburrido”, dijo a Gizmodo Suzanne Smrekar, investigadora principal adjunta de InSight en la NASA. “Todo esto es para que podamos implementar nuestros instrumentos de manera segura y comenzar rápidamente”. El sensor de flujo de calor puede ser depositado en el suelo con mayor facilidad cuando la sonda se encuentra nivelada, y los científicos no quieren que el sismógrafo se pueda tambalear si lo dejan sobre una roca.

Una imagen del banco de pruebas del InSight. Foto: NASA/JPL

El equipo de InSight ha trabajado duro para preparar la sonda para diversos desafíos. InSight aterrizará en un lugar más alto que Phoenix y, por lo tanto, tendrá menos tiempo para reducir su velocidad, por lo que el equipo ha fortalecido su paracaídas; Hoffman le dijo a Gizmodo que su equipo no pudo romper el paracaídas en un túnel de viento, lo cual es una buena señal. A continuación, encenderá sus cohetes con el fin de aterrizar suavemente sobre la superficie. Una vez que haya aterrizado, InSight tomará inmediatamente una imagen de la superficie marciana y los científicos se pondrán a trabajar para decidir dónde colocar los instrumentos. Sin embargo, todavía pasarán entre dos y tres meses hasta que los instrumentos se hayan podido desplegar por completo. Los científicos tienen un banco de pruebas con una réplica de la sonda InSight expuesta sobre rocas falsas y grava, para así practicar y colocar los instrumentos con el brazo robótico en función de las condiciones existentes.

A lo mejor sabes que la última sonda en volar a Marte –Schiaparelli, de la Agencia Espacial Europea– se estrelló debido a un error de cálculo. El equipo de InSight revisó lo que había ocurrido con Schiaparelli e hizo algunos ajustes al software de la sonda para mejorar sus respuestas, dijo Hoffman. Los ingenieros de la NASA escucharán las señales de radio de la sonda y las monitorizarán con el Mars Reconnaissance Orbiter y con Odyssey, dos sondas más pequeñas que irán detrás de la InSight e intentarán también monitorizar su progreso de InSight y transmitir esas señales a la Tierra.

Pero una vez que aterrice InSight, los descubrimientos que podrá hacer son asombrosos.

Queremos entender cómo fue el nacimiento de los planetas rocosos durante las primeras decenas de millones de años, mientras se formaban a partir de una masa fundida”, dijo Smrekar a Gizmodo. “Esto determina la evolución del resto del planeta”.

La NASA emitirá el aterrizaje el lunes desde aquí.

Con información de Gizmodo

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