Frenazo del crecimiento alemán en el tercer trimestre

Por primera vez desde 2015, el Productor Interio Bruto (PIB) alemán se contrajo, perdiendo un 0,2% en el tercer trimestre del año con respecto al trimestre anterior, un frenazo de la economía consecuencia de la desorganización del sector del automóvil y de problemas estructurales.

La cifra, que llega tras varios datos alarmantes en los últimos meses, pone fin a una serie de 16 trimestres consecutivos de crecimiento que empezó en 2015.

“La necrológica ya estaba a punto”, dijo Carsten Brzeski, un economista del banco ING, a pesar de que Alemania fue en los último años la economía líder en Europa, admirada por sus exportaciones, sus excedentes presupuestarios y su bajo desempleo.

La contracción del PIB es superior al -0,1% que preveían los economistas consultados por la agencia financiera FactSet.

Aunque técnicamente la cifra no implica recesión (dos trimestres consecutivos de caída del PIB), interrumpe la reaceleración que se observaba desde principios de año (crecimiento del 0,4% en el primer trimestre y de 0,5% en el segundo).

Sin embargo, se espera que Alemania registre en 2018 su décimo año consecutivo de crecimiento económico, aunque a un ritmo menor que el año pasado (2,2%), de entre 1,6% y 1,9%, según las estimaciones.

Según Destatis (Oficina Dederal de Estadística de Alemania), el retroceso del PIB se explica por “factores externos”, principalmente por la disminución de las exportaciones y el crecimiento de las importaciones.

Aunque no proporciona datos específicos, la oficina apunta al sector del automóvil, desestabilizado entre otros por la entrada en vigor de nuevas normas contra la contaminación.

Entre julio y septiembre la producción de coches, una de las principales industrias alemanas, vivió su peor periodo desde 1997, indica un informe reciente del instituto IfW.

Según Oliver Rakau, de Oxford Economics, “la cuestión de fondo es saber el alcance y la velocidad del rebote en los próximos trimestres”.

Dpa/AFP / Sebastian GollnowPese a la contracción del PIB un 0,2% en el tercer trimestre, Alemania registrará un décimo año consecutivo de crecimiento económico, aunque a un ritmo menor que el 2,2% del año pasado

“No hay que entrar en pánico”, dice por su parte Andreas Rees, un economista de UniCredit, que augura un crecimiento cercano al 1% en el cuarto trimestre.

La mala cifra se explica también por el mal desempeño del sector químico, admitió la compañía BASF.

Carsten Brzeski también apunta al aumento del precio de la energía que “borró” los efectos del aumento de los salarios negociados a principios de año y que lastra el consumo privado.

La economía alemana “no recuperará el ritmo elevado de los periodos recientes”, apunta Jörg Zeuner, del banco KfW, en consonancia con los demás analistas.

El entorno internacional sigue siendo preocupante por el Brexit, la economía italiana y los conflictos comerciales, más todavía para una economía como la alemana, muy dependiente de las exportaciones.

Alemania también sufre del envejecimiento de la población y de la falta de mano de obra cualificada en varios sectores. En este sentido los economistas llevan tiempo pidiendo al gobierno de Berlín que prepare el futuro, invirtiendo en infraestructuras y en formación.

El retroceso del PIB es un nuevo llamamiento a “despertarse”, según Carsten Brzeski, y coincide además con la retirada anunciada de la canciller Angela Merkel y el inicio de un periodo de cierta inestabilidad política.

Con información de AFP

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