Guerra nutritiva: científicos resuelven la controversia alrededor de la dieta cetogénica

¿Una dieta baja en grasa y alta en carbohidratos o una alta en grasa y baja en carbohidratos? ¿O es el tipo de grasa lo que importa? Los investigadores de Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard y el Hospital de niños de Boston llegaron a la conclusión de que no hay una proporción específica de grasa y carbohidratos para todos.

Durante décadas, el asesoramiento dietético se basó en la premisa de que la ingesta elevada de grasas causa obesidad, diabetes, enfermedades cardíacas y posiblemente cáncer, observan los investigadores en su estudio publicado en la revista Science.

No obstante, recientemente, la evidencia de los efectos metabólicos adversos de los carbohidratos procesados ha llevado a un resurgimiento del interés en dietas bajas en carbohidratos y cetogénicas con alto contenido de grasa.Mientras tanto, según los investigadores, “una dieta cetogénica puede conferir beneficios metabólicos particulares para algunas personas con un metabolismo anormal de carbohidratos, una posibilidad que requiere estudio a largo plazo”.

Los especialistas han elaborado una lista de conclusiones que ayudará a la mayoría de las personas a mantener un peso saludable y bajar el riesgo de enfermedades crónicas.

  • Con un enfoque en la calidad de los nutrientes, se puede lograr una buena salud y un bajo riesgo de enfermedades crónicas para muchas personas que siguen dietas con una amplia gama de proporciones de carbohidratos y grasas.
  • La sustitución de las grasas saturadas por grasas insaturadas naturales proporciona beneficios para la salud de la población en general. Las grasas trans producidas industrialmente son dañinas y deben ser eliminadas.
  • El reemplazo de carbohidratos altamente procesados (incluyendo granos refinados, productos de papa y azúcares libres) por carbohidratos no procesados (vegetales sin almidón, frutas enteras, legumbres y granos enteros o mínimamente procesados) proporciona beneficios para la salud.
  • Las dietas bien formuladas, bajas en carbohidratos y altas en grasas no requieren una ingesta elevada de proteínas o productos animales. El consumo reducido de carbohidratos se puede lograr sustituyendo los granos, las verduras con almidón y los azúcares por aceites vegetales no hidrogenados, nueces, semillas, aguacate y otros alimentos vegetales ricos en grasas.

“Este es un modelo de cómo podemos superar las guerras de dietas”, señaló el líder del estudio, David Ludwig, profesor del Departamento de nutrición de Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard y médico del Hospital de niños de Boston, citado por el diario Medical Express.

Con información de Sputnik

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