Los afrodescendientes paraguayos rinden culto a San Baltazar

El sonido magnético y electrizante de los tambores, los trajes de colores llamativos y las danzas típicas contagiaron la alegría en las calles de Fernando de la Mora, una ciudad que se transforma en un pequeño rincón de África cuando los afro-paraguayos rinden honores al rey mago San Baltazar.

Todos los años, la comunidad afrodescendiente del barrio de Kamba Cuá en Fernando de la Mora _una ciudad de 160.000 habitantes a las afueras de Asunción, que debe su nombre a uno de los libertadores paraguayos_ celebra este festival con el fin de mantener las danzas, costumbres y tradiciones ancestrales de los que se asentaron en esa tierra desde 1820.

“Lo hacemos para mantener viva nuestra cultura”, relata a The Associated Press Adolfo Bogarín, presidente del Grupo Tradicional San Baltazar, una asociación conformada hace 25 años.

El festival, realizado el sábado en la noche, requiere una larga preparación de niños y adultos.

“Ensayamos todo el año, todos los viernes”, explica Bogarín. “Todas las danzas son rituales para nuestros santos”, añade, y subraya que el año próximo se cumplirán 200 de la llegada de sus ancestros africanos a Paraguay, para lo que se preparan celebraciones especiales.

“El festival está ahora en su auge, pero todos los años, primero nuestras abuelas, luego nuestras mamás y ahora nosotros” han participado, señala Julia Elena Chávez Medina, contenta de que la fiesta de San Baltazar haya crecido tanto y alcanzado fama dentro y fuera de Fernando de la Mora. “A la comunidad le gusta mucho el sonido del tambor. Sabes que es increíble cómo el sonido del tambor arrastra a la gente”.

“Ahora se está dando importancia” a la cultura afro-paraguaya, mucho tiempo olvidada, y “se está trabajando para mejorar mucho más”, afirmó.

En su cultura destaca, ante todo, el baile, cómo tocar el tambor, así como algunos platos como la quisima, una croqueta de mandioca (yuca) con coco pisado, la importancia de la música y otras cosas de su forma de vida que piensa transmitir a sus descendientes.

Muchos niños participan del festival en las actuaciones ante el público, bailando de forma electrizante al vertiginoso ritmo de los tambores, ataviados de trajes amarillos, rojos, azules y blancos y con los pies descalzos. También se suman los adultos mayores con bailarinas ilustres como Julia Elena Chávez.

“Cuando suena el tambor ya me muevo, ya no me duele más nada”, afirma por su parte su hermana, María Ignacia Chávez. “San Baltazar es nuestro patrón, el santo negro”.

Kamba Cuá es un barrio histórico que fue cedido al militar José Gervasio Artigas cuando se exilió de Uruguay y recibió refugio concedido por el dictador José Gaspar Rodríguez de Francia. Los africanos de la etnia Kamba llegaron junto al ejército de Artigas, y en un principio tenían restringido el contacto con los vecinos.

La comunidad también sufrió persecución bajo la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), quien los despojó de tierras.

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Emilio Sanabria, reportero de la AP en Paraguay, colaboró con despacho.

Con información de AP

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