Todo lo que necesitas saber para conducir en la nieve como un profesional

Con la llegada de las bajas temperaturas en gran parte del planeta aparecen las primeras nevadas en las carreteras. A muchos conductores les coge de improvisto en mitad de ruta sin saber qué hacer muy bien para hacerle frente al temporal. Estas son las claves para una conducción bajo nieve.

La clase magistral la ofrece Jason Fenske en una pieza de Engineering Explained. La primera de las claves: mientras que en seco puedes conducir con tres o cuatro segundos por delante, en la nieve y el hielo es posible que desees darte algo más de tiempo, quizás ocho o más segundos para reaccionar.

De esta forma, si algo sucediese, tienes suficiente tiempo para reaccionar porque tu automóvil no puede disminuir la velocidad tan rápido como puedes hacerlo en seco. Y si estás viajando a través de nieve profunda, es una buena idea mantener el impulso y el vehículo en movimiento. Dicho de otra forma: trata en la medida de lo posible de no detenerlo por completo.

¿Por qué? Porque cuando paras en nieve profunda y luego arrancas y aceleras es cuando se producen la mayoría de los atascos de los vehículos. Obviamente no es posible siempre (semáforos, congestión de tráfico… ), pero es lo deseable bajo estas circunstancias.

En estos casos extremos, cuando tengas que disminuir la velocidad aplica el freno de la misma manera que aplicas el gas: de forma suave y lenta. Si sientes que el pedal del freno se estremece en un automóvil moderno, ese es el ABS. No retrocedas. Deja que el sistema haga su trabajo.

Conducir en la nieve requiere una forma diferente de pensar acerca del manejo del volante y los pedales. En realidad todo se resume a una cuestión de fricción, lo que hace que tus neumáticos se agarren a la carretera y te permite acelerar, frenar y girar. Como explica Fenske:

Para entender la conducción en nieve necesitamos entender sobre el agarre de los neumáticos, y para entender sobre el agarre necesitamos entender las fuerzas g, una medida de aceleración. Hay 1 G tirando de mí ahora mismo. O la gravedad de la tierra cuando vas en una montaña rusa. Entonces puedes experimentar de 2 a 3 G que te empujan de lado a lado a medida que avanzas en la montaña rusa. Bien, puedes pensar en esto de manera similar con tu neumático.

Y es que el neumático tiene una cantidad máxima de agarre que se puede mostrar como un círculo de tracción. Por tanto, en cualquier dirección puede tener aproximadamente 1 G de agarre, por lo que puede soportar 1 g de aceleración sin que el núcleo se deslice hacia fuera.

Lo que se produce en un escenario seco si comienza a llover y las carreteras están mojadas es que ese círculo de tracción disminuye y la cantidad máxima de agarre que tienes ahora es de alrededor de 0.7 G, y si desciendes aún más lo más posible es que estés conduciendo en la nieve.

Y aquí volvemos a la fricción que antes comentábamos: hay mucha menos en invierno que en verano. La mayor parte de esta brecha puede atribuirse al hecho obvio de que la nieve y el hielo hacen que el camino sea resbaladizo, pero las temperaturas más bajas del invierno afectan a tus neumáticos incluso cuando el camino se ve perfectamente despejado.

La ciencia define el agarre con el término “coeficiente de fricción”, en algún lugar entre cero (sin fricción) y uno (bastante). Un buen neumático de alto rendimiento en asfalto seco proporciona casi 1. Ese mismo neumático en un camino mojado cae a los 0.7 que comentábamos. No es terrible, pero lo suficiente como para justificar toda tu atención.

Sin embargo, en la nieve el número está más cerca de 0.14. Y el hielo baja de los 0.10. ¿El problema? Que incluso con los servicios de carretera trabajando a destajo para descongelar las zonas, pueden existir zonas muy peligrosas.

Por eso es tan importante recordar otra de las claves para la conducción en este tipo de terrenos: los neumáticos de nieve. Un buen juego de estos neumáticos ayuda de dos maneras. Su banda de rodadura es más profunda y está diseñada para cortar a través de la nieve y llegar a la carretera más empinada que hay debajo. Estos neumáticos aumentan el tamaño de tu círculo de tracción en nieve o hielo.

Y lo que quizás es más importante, la goma que conforma la banda de rodadura está formulada químicamente y es más suave para agarrar mejor el asfalto en climas fríos. Pensemos que antiguamente se utilizaban cadenas y neumáticos con clavos en los duros inviernos, pero los neumáticos de nieve actuales ofrecen una capacidad similar.

Siguiente tip: Si estás acelerando desde una parada, presiona el acelerador de manera suave y lenta. Si escuchas el chirrido de las ruedas o ves un triángulo naranja parpadeando en el tablero del vehículo, significa que el control de tracción está tratando de restringir tu empuje. Debes aligerar el pedal.

Otra clave: mientras conduces, mueve tus manos lentamente. Si sientes que la rueda se “resbala” en tus manos, eso significa que los neumáticos no tienen suficiente tracción disponible para girar con fuerza. Si intentas girar y no sucede nada, vuelve a enderezar la rueda y disminuye la velocidad con una presión suave y breve del freno, luego inténtalo nuevamente.

Además de lo comentado al comienzo, manteniendo con mucho las distancias de lo que harías conduciendo en seco, lo más recomendable es mantener los ojos en alto y resistir a cualquier tentación de mirar el teléfono.

Con todo, hay situaciones que se escapan a la buena conducción y en un momento dado puedes encontrarte perdiendo el control del vehículo y comenzando a girar. En este caso actúa de forma contraria a tu instinto. Generalmente, nuestro cerebro siente que si el automóvil se desliza en una dirección, nosotros queremos girar en la otra para arreglarlo.

Es un error. Los expertos indican que en estos casos debemos girar la rueda en la dirección de su deslizamiento con un breve movimiento deliberado.

En cualquier caso no está de más recordar que hay cosas mucho peores que tener que pedir un remolque. Por ejemplo, que te golpee otro automóvil mientras estás intentando sacar una rueda del temporal. Si sabes que hay nieve, recuerda salir con los neumáticos para ello. [Engineering Explained]

Con información de Gizmodo

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