Las ardillas voladoras brillan con un intenso color rosa bajo la luz ultravioleta, pero nadie sabe por qué

Jonathan Martin volvía de pasear una noche cuando escuchó varias ardillas rondando el comedero para pájaros frente a su casa. El investigador forestal del Instituto Northland en Wisconsin apuntó a los animalitos con una linterna de luz ultravioleta que llevaba encima. Lo que vio no se lo esperaba.

Eran rosas.

El pelaje de las ardillas brillaba con un intenso color rosa. Los animalitos eran ardillas voladoras del género Glaucomys, que comprende tres especies de pequeños roedores que viven en los bosques de Norteamérica y son capaces de planear gracias a una membrana de piel flexible que une sus extremidades llamada patagium.

Intrigado, se puso en contacto con Allie Kohler, de la Universidad A&M de Minnesota y le explicó lo que había visto. Ambos se acercaron al Museo de la Ciencia de Minnesota armados con una cámara convencional (una Canon EOS 50D) a la que dotaron de un flash ultravioleta y un filtro amarillo para que absorba las longitudes de onda correspondientes al azul y mejore las correspondientes al rosa.

Efectivamente. Todos y cada uno de los especímenes conservados en el museo se ven de rosas bajo la luz ultravioleta. En la naturaleza hay muchos animales dotados de fluorescencia. Se trata de una capacidad de los tejidos de reflejar luz en longitudes de onda larga cuando se les bombardea con longitudes de onda corta. En este caso las ardillas transforman la luz ultravioleta no visible en luz rosa visible para los seres humanos. La cuestión es ¿por qué? ¿Para qué les sirve a las ardillas?

De momento no hay una respuesta a esa pregunta porque de hecho acabamos de descubrir esta extraña particularidad de las ardillas voladoras. Kohler ha publicado el descubrimiento en la revista Journal of Mammalogy, pero por ahora todo lo que tenemos para explicar el fenómeno son hipótesis. La que más peso tiene es que esa fluorescencia les sirve para identificarse o comunicarse de algún modo entre ellas. Se sabe que los ojos de las ardillas son sensibles a la luz ultravioleta, pero no está claro si su cerebro procesa esa información de alguna forma. Las ardillas normales no tienen este brillo rosado. Solo las voladoras y, que se sepa, en Estados Unidos. [Journal of Mammalogy vía Popular Science]

Con información de Gizmodo

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