Como un cuento de hadas: Una iglesia hecha de árboles

Un hombre pasó años de su vida creando un paraíso de árboles y flores que forman una capilla en medio de un jardín. La famosa “iglesia viviente” ofrece al público un espacio digno de una película de fantasía. Aquí te contamos todo:

¿Quién lo hizo?

Barry Cox es el artista tras la famosa “Iglesia viviente”, comenzó a construirla en el 2011. Es un gran fanático de la arquitectura eclesiástica y decidió tomar el reto y hacer su propia obra arquitectónica en el jardín, pero en lugar de utilizar materiales tradicionales, utilizó árboles.

¿Cómo lo hizo?

Se inspiró en sus iglesias favoritas y en su comercio -tiene una compañía que traslada árboles-. Hizo los planos y comenzó a construir las bases en las que crecerían las plantas. Todo comenzó como un proyecto personal.

¿Dónde está?

La iglesia está ubicada en Ohaupo- Nueva Zelanda, específicamente en el jardín de su propiedad.

¿Por qué lo hizo?

Cox quería crear un ambiente único, relajante y fuera de lo cotidiano, por eso decidió unir sus dos pasiones -las iglesias y la naturaleza- en un mismo proyecto. Al inicio era únicamente para su disfrute personal, pero desde el 2015 la abrió al público.

¿Cuánto cuesta una reservación?

La entrada al jardín como visitante, tiene un costo estándar de $15.

Por Mary Villarroel Sneshko | @VivoDeSorpresas | Culturizando
Con información de TreeChurch

Con información de Culturizando

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