La francesa Engie espera crecer gracias a la compra de los gasoductos de TAG en Brasil

La compañía francesa de energía Engie espera rentabilizar su reciente compra de la red de gasoductos de TAG en Brasil, en un contexto de aumento de la demanda de gas en el gigante sudamericano.

El grupo petrolero brasileño Petrobras anunció el viernes haber aceptado la oferta de Engie y del fondo canadiense CDPQ para venderles el 90% de la red de gasoductos de Transportadora Associada de Gás (TAG) por 8.600 millones de dólares.

Engie llevaba mucho tiempo interesado en esta compra que también estaba en el punto de mira de otros actores del sector energético.

La operación debería quedar cerrada antes del primer semestre de 2019. El grupo francés tendrá en total un 49,3% de TAG, una operación para la que el grupo prevé un impacto de 1.600 millones de euros en su deuda.

“TAG es un actor que contribuirá al crecimiento de nuestro grupo”, dijo el lunes la directora general de Engie, Isabelle Kocher. “Es un activo que es muy lucrativo y que lo será más”, aseguró.

La red tiene 4.500 kilómetros en el norte y el este el país y representa cerca de la mitad de las infraestructuras de gas brasileñas.

La compra forma parte del nuevo plan estratégico de Engie anunciado en febrero, que prevé hasta 12.000 millones de euros de inversiones en los próximos tres años, incluyendo 3.300 millones en infraestructuras.

Desde 2016, la compañía, antiguamente llamada GDF Suez, se está concentrando en las energías renovables, el gas, los servicios energéticos y las actividades con precio regulado o fijado por contrato, menos arriesgadas que las que están expuestas a los precios de mercado.

AFP/Archivos / Eric PiermontUn logotipo de Engie, el 23 de noviembre de 2017 en una feria económica en París

“La dinámica de la demanda de gas en Brasil continuará aumentando, muy probablemente hasta 2035”, dijo Isabelle Kocher, destacando la importancia del desarrollo económico y demográfico del país.

En Brasil el gas se usa como sustituto del carbón y del diésel, más contaminante, y la red de podría servir para transportar los llamados ‘gases verdes’. “Es un activo que es esencial para la transición energética de un país hacia el carbono cero”, dijo Kocher. Además “es una inversión industrial para Engie”, subrayó.

Tras un periodo de transición de tres años, Engie se encargará directamente de gestionar el 100% de esta infraestructura. El grupo espera así poder mejorar su eficacia y su rentabilidad gracias entre otros a la digitalización.

“La red TAG es un complemento muy importante de nuestras actividades brasileñas”, dijo Kocher.

Brasil es uno de los 20 países que Engie considera como estratégicos. El grupo francés es el grupo eléctrico privado más importante en el país sudamericano, con una importante producción de energía renovable gracias en particular a las presas hidroeléctricas.

Para Petrobras la venta de la red de gasoductos, de la que conservará una participación del 10%, también es importante.

El grupo brasileño, implicado en los últimos años en un gigantesco escándalo de corrupción, espera poder vender sus activos por un total de unos 27.000 millones de dólares para reducir su deuda y concentrarse en sus actividades petroleras.

Con información de AFP

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