Las macabras venganzas de Hera, la celópata esposa de Zeus

Sentada a la derecha del dios más poderoso del Olimpo, en un impactante trono de oro, Hera, diosa del matrimonio, los noviazgos e incluso el embarazo, pasaba sus días persiguiendo y torturando a todas aquellas mujeres que captaran la atención de su amado. ¿Cómo se vengaba Hera? ¿Zeus era buen esposo? Aquí te contamos todo.

Hera, la diosa del matrimonio y la esposa de Zeus

Hera siempre es representada con una corona, que la distingue entre todas las demás diosas.

Hera siempre es representada con una corona, que la distingue entre todas las demás diosas.

Hija de Crono y Rea, se unió en matrimonio con Zeus gracias a la intervención de Afrodita, quien al darse cuenta del amor tan puro que sentía Hera por él, decidió intervenir con su magia del amor. Hera se convirtió en la tercera esposa de Zeus –después de Metis y Temis- y ocupó orgullosamente su puesto, a la derecha de Zeus en un inmenso e imponente trono de oro.

La diosa se convirtió en la protectora y guardiana de las relaciones amorosas –matrimonios y noviazgos-, también intervenía en los embarazos y en los partos. Su culto primordialmente estaba conformado por mujeres que deseaban conseguir el amor o concebir.

Era una mujer poderosísima, tenía poder sobre las tormentas, los relámpagos, las horas –responsables del orden social, de la naturaleza y las estaciones-, e Iris –la personificación del arcoíris-, estaba totalmente a su disposición.

El culto a Hera es uno de los más antiguos e importantes de Grecia, de hecho los templos en su honor, fueron construidos mucho antes que los que honran a su esposo, Zeus. ¿Por qué la honraban primero a ella? Probablemente se deba a la importancia que tenía la procreación y el matrimonio en la antigua cultura griega; al rendirle culto y llevarle ofrendas, eran mayores las posibilidades tanto de contraer matrimonio como de concebir. (En la foto: Segundo templo de Hera, Paestum).

El culto a Hera es uno de los más antiguos e importantes de Grecia, de hecho los templos en su honor, fueron construidos mucho antes que los que honran a su esposo, Zeus. ¿Por qué la honraban primero a ella? Probablemente se deba a la importancia que tenía la procreación y el matrimonio en la antigua cultura griega; al rendirle culto y llevarle ofrendas, eran mayores las posibilidades tanto de contraer matrimonio como de concebir. (En la foto: Segundo templo de Hera, Paestum).

Un esposo omnipotente desató la ira de una mujer enamorada

Hera estaba completamente entregada a su esposo Zeus, pero él no le
devolvía la misma devoción. En su carácter omnipotente, Zeus conseguía a todas las mujeres que quería. Se involucró sentimentalmente con cuanta jovencilla capturara su atención; esto volvía loca a Hera pero nunca le reclamó directamente, únicamente tomaba venganza por sus propios medios.

La diosa del matrimonio, se encargaba de proteger la entidad y la santidad de los hogares. Velaba por la fidelidad, el respeto, la comunicación y el amor verdadero entre parejas –aunque en esto, intervenía un poco Afrodita-. Cuando su esposo fallaba, en lugar de tomar represalias en su contra, se encargaba de destruir el objeto de su deseo.

Siendo la mujer más importante del Olimpo, contaba con el respeto y la admiración de todos. Si bien era una esposa dulce y abnegada, sus venganzas eran tan macabras, que parecían actos diseñados por el mismísimo Ares, dios de la guerra.

Hera siempre estaba acompañada de un pavo real. Según cuenta la historia, el diseño de sus plumas asemejaba los ojos humanos, por lo que era una metáfora de que la diosa tenía "ojos en todos lados",

Hera siempre estaba acompañada de un pavo real. Según cuenta la historia, el diseño de sus plumas asemejaba los ojos humanos, por lo que era una metáfora de que la diosa tenía “ojos en todos lados”,

¿La venganza divina? Hera, la diosa más vengativa

Zeus era el amor de su vida, toda su atención giraba en torno a su esposo. Cuando este le fallaba, la ira se apoderaba de su corazón y con una creatividad fantástica decidía vengarse de todas las que captaran la atención de su amado.

Ío fue una de las víctimas de su venganza, una simple joven campesina que maravilló a Zeus con su belleza, fue transformada en vaca por el mismo dios para ocultarla y salvarla de la ira de Hera. El disfraz no fue suficiente y tras encontrarla, Hera envió un tábano que torturaba sin cesar a la pobre transformada ya en ternera.

El tábano la torturó hasta el final de sus días, cuando Zeus se apiadó, la devolvió a su forma humana y tras morir de dolor por las picaduras, se transformó en una constelación.

Uno de los casos más famosos de sus venganzas, fue el ataque a Leto, la madre de Apolo y Artemisa, ambos producto de su relación amorosa con Zeus.Hera al enterarse del embarazo, decidió buscarla incansablemente para evitar que los niños nacieran. Todas las tierras y las llanuras huían de ella, desesperada no encontraba un lugar en donde dar a luz, hasta que encontró una isla desierta que la acogió.Hera, indignada por no haberse podido salir con la suya, decidió condenarla a sufrir los dolores de parto por 9 días y 9 noches , y al momento del nacimiento, le envió todas las complicaciones posibles. Leto se salvó, gracias a que Artemisa –quien nació primero-, la ayudó a dar a luz a su hermano.

Uno de los casos más famosos de sus venganzas, fue el ataque a Leto, la madre de Apolo y Artemisa, ambos producto de su relación amorosa con Zeus.

Hera al enterarse del embarazo, decidió buscarla incansablemente para evitar que los niños nacieran. Todas las tierras y las llanuras huían de ella, desesperada no encontraba un lugar en donde dar a luz, hasta que encontró una isla desierta que la acogió.

Hera, indignada por no haberse podido salir con la suya, decidió condenarla a sufrir los dolores de parto por 9 días y 9 noches, y al momento del nacimiento, le envió todas las complicaciones posibles. Leto se salvó, gracias a que Artemisa –quien nació primero-, la ayudó a dar a luz a su hermano.

Hera, la mujer que desató la guerra de Troya

En la foto: "La manzana de la discordia" por Jacob Jordaens.

En la foto: “La manzana de la discordia” por Jacob Jordaens.

Todo comenzó con un banquete organizado por la diosa de la discordia, Eris. Había una hermosa manzana dorada en la mesa y únicamente la diosa más bella podría merecerla. Las concursantes eran Atenea, Hera y Afrodita. Paris, un príncipe de Troya, fue nominado como juez, con la responsabilidad de elegir quién era la más hermosa y por lo tanto, la merecedora de la manzana.

Cada una lo sobornó a su manera. Hera le prometió poder, Atenea le prometió sabiduría y Afrodita, le prometió que le conseguiría a la mujer más hermosa del mundo. Paris, eligió a Afrodita como la diosa más bella y ella, en agradecimiento le ofreció a Helena de Esparta, la esposa del rey Menelao.

Hera, iracunda por haber perdido no solamente la manzana, sino el concurso, decidió desatar una guerra, con el propósito de destruir Troya y vengarse de Paris.


Por Mary Villarroel Sneshko | @Vivodesorpresas | Culturizando
Con información de “Diccionario de la Mitología Clásica”. Editorial Espasa.

Con información de Culturizando

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