Ministros del G7 concluyen reunión en medio de la discordia

 Los ministros de Asuntos Exteriores del Grupo de los Siete mostraron el sábado divergencias en sus puntos de vista sobre Venezuela y Oriente Medio, al concluir una reunión de dos días en el balneario francés de Dinard.

Uno de los objetivos de Estados Unidos al acudir al encuentro del G7, que engloba a las economías más desarrolladas del mundo, fue el de impulsar el reconocimiento del líder opositor venezolano Juan Guaidó como presidente auténtico de la nación sudamericana, pero la reunión no logró cambiar la posición de Italia.

La reunión se inició con el objetivo de encontrar acuerdos sobre varios retos mundiales y de sentar las bases para la cumbre del G7 que se celebrará en agosto en Biarritz, pero se vio sacudida por la ausencia del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo.

Los diplomáticos de los países del G7 _que incluye a Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón _ caminaron juntos al aire libre en la Bretaña francesa para proyectar un frente unido antes de publicar un acuerdo de su reunión de dos días en Dinard.

El texto incluyó compromisos conjuntos redactados en términos moderados sobre cuestiones como la lucha contra la ciberdelincuencia, la ampliación del papel de las mujeres en el establecimiento de la paz y la colaboración con los países de la región africana del Sahel para luchar contra el tráfico de migrantes.

Sin embargo, lo que se omitió de las posiciones del G7 dijo tanto como lo que se incluyó. Los desacuerdos sobre la declaración podrían preparar el terreno para posibles tensiones en la cumbre del G7 programada para el 25 al 27 de agosto.

Una funcionaria de la Unión Europea expresó su “pesar” por lo que, en su opinión, eran varias omisiones flagrantes que entraban en conflicto con las posiciones no negociables de la UE. Incluyeron la falta de referencia “a una solución de dos estados” en el conflicto palestino-israelí y “la falta de mención” de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU a favor del acuerdo nuclear con Irán, apuntó.

La funcionaria, que habló con la condición de mantener el anonimato porque no tenía permiso para hablar con los medios de comunicación, dijo que el vocabulario utilizado para describir la profunda preocupación del G7 por el “continuo apoyo de Irán a las organizaciones terroristas y a las milicias armadas” no era el lenguaje que los miembros de la UE tienden a utilizar. Cuatro de los países del G7 pertenecen a la Unión Europea.

La discordia se está convirtiendo en un problema para el grupo.

En junio del año pasado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfureció al resto de los reunidos en la cumbre del G7 en Canadá, al acordar primero una declaración del grupo sobre el comercio y retirar su apoyo después.

Trump también causó desorden con una extraordinaria serie de tuits, en los que criticó la cumbre y a su anfitrión, el primer ministro canadiense Justin Trudeau.

El sábado en Dinard, el ministro británico de Asuntos Exteriores, Jeremy Hunt, desapareció de la última foto de grupo tras asistir a la sesión del viernes. Esto, combinado con la ausencia de Pompeo, planteó interrogantes sobre la relevancia del G7.

Los funcionarios estadounidenses reconocieron puntos de discordia en las conversaciones organizadas por el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian.

El subsecretario de Estado norteamericano, John J. Sullivan, quien fue en lugar de Pompeo, informó que Washington utilizaría el foro para impulsar el reconocimiento de Guaidó, que está respaldado por Estados Unidos, como presidente legítimo de Venezuela.

Sin embargo, la reunión no logró cambiar la posición de Italia, el único Estado miembro del G7 que no apoyó a Guaidó.

“Hablamos de ello. La posición italiana sobre Venezuela es bastante clara”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores italiano, Enzo Moavero. “Es una situación extremadamente difícil, especialmente a la luz de la emergencia humanitaria, que más pesa en nuestros corazones”.

Guaidó se embarcó en una campaña internacional para derrocar al gobierno socialista del presidente Nicolás Maduro mientras se agrava la crisis en un país que, en el último mes, ha sufrido cortes habituales de electricidad.

Estados Unidos y Canadá han adoptado una posición proactiva para buscar respaldos al líder opositor, según funcionarios franceses, pero hay una alarma generalizada luego de que Guaidó fue despojado de su inmunidad por legisladores leales a Maduro a principios de semana.

“Con Juan Guaidó despojado de su inmunidad (…) no queremos que la situación se agrave”, declaró el sábado el ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, en Dinard. “Seguimos opinando que deberían celebrarse elecciones libres en las que los venezolanos puedan decidir por sí mismos quien liderará el país”.

Italia también molestó a sus aliados en la Unión Europea y a Washington al convertirse en la primera nación del grupo que se adhiere a la polémica y multimillonaria Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda de China para construir una red de comercio global.

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Las periodistas de The Associated Press Trisha Thomas y Masha Macpherson contribuyeron para este despacho

Con información de AP

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