Vaticano sentencia a cura irlandés por abuso en Chile

Los Legionarios de Cristo informaron el jueves que un sacerdote irlandés de esa orden religiosa fue condenado por el Vaticano por abusar sexualmente de un menor en Chile.

Un comunicado de la oficina internacional de los Legionarios dijo que la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano le impuso a O’Reilly las penas de “prohibición del ejercicio público del ministerio sacerdotal por diez años, la obligación perpetua de fijar residencia fuera de América Latina y la prohibición perpetua de contacto voluntario con menores de edad”.

O’Reilly puede apelar.

El sacerdote fue notificado en su nuevo lugar de residencia, la casa de los Legionarios en Roma, donde fue recibido por su orden luego de abandonar Chile en diciembre tras cumplir la condena impuesta por un tribunal de justicia y luego de que el Poder Legislativo le quitara su nacionalidad chilena que recibió por parte del Congreso en 2008.

Negó siempre los cargos de pedofilia por los que un tribunal chileno lo sentenció a cuatro años de libertad vigilada.

Los Legionarios de Cristo precisaron en su nota que las penas a O’Reilly “le fueron impuestas por haberlo encontrado culpable de abuso sexual contra una persona menor de edad”. A la pena ya cumplida el Tribunal Apostólico añadió los castigos de no volver a pisar América Latina y no contactarse con niños por el resto de su vida.

Tampoco podrá ejercer las labores de sacerdote, como dar misas o confesar durante una década. En Chile tampoco podía ejercer el ministerio.

Tras abandonar el país sudamericano O’Reilly viajó directamente a la Via Aurelia en Roma, Italia, donde se ubica la sede central de los Legionarios, dijo a The Associated Press el padre Aaron Smith, director de la Oficina de Comunicación Internacional de la congregación.

Precisó que los Legionarios de Cristo aseguran el cumplimiento de las penas de la justicia, tanto civil como eclesiástica.

Smith agregó que el sacerdote irlandés carece de recursos propios.

En Chile O’Reilly cometió los abusos mientras era el director espiritual del exclusivo colegio Cumbres, donde se educa parte de la élite chilena, y ahora figura en un listado de pedófilos y abusadores.

El fallo del Tribunal Apostólico era el único proceso pendiente que tenía O’Reilly.

Llegó a Chile en 1984 y debió abandonar obligatoriamente el país a mediados de diciembre último para evitar que lo Ministerio del Interior lo expulsara.

Su caso es uno de decenas que involucran a sacerdotes y religiosos acusados, investigados o sentenciados por abusos a menores que estallaron a comienzos de 2018 tras la negativa del papa Francisco de oír las acusaciones contra un obispo local por, supuestamente, encubrir los abusos sexuales de Fernando Karadima, el mayor pedófilo de la Iglesia católica chilena.

Francisco debió rectificarse luego de que dos emisarios suyos elaboraron un informe de 2.300 páginas conteniendo los abusos de curas y religiosos locales.

Según el último informe de la Fiscalía Nacional, hasta diciembre de 2018 había 148 investigaciones judiciales por 255 víctimas, mayoritariamente menores de edad.

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El corresponsal de AP en Buenos Aires, Luis Andrés Henao, colaboró en esta nota.

Con información de AP

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