Un genio nacido en adversidad: la tormentosa familia de Beethoven

Uno de los músicos más reconocidos en todo el mundo, creció bajo el techo de una familia completamente disfuncional. La música era el pegamento que los mantenía unidos, pero a veces, ni las notas tenían el poder de sanar las heridas de generaciones de tragedias. ¿Cómo era la familia de Beethoven? ¿Por qué era disfuncional? ¿Quiénes lo guiaron hacia la música? Aquí te contamos todo.

Alcohol, soledad y depresión, la vida familiar de Beethoven

Ludwig van Beethoven (1770-1827), fue un compositor y músico alemán conocido por ser una de las figuras más importantes del mundo de la música clásica.

Nació en el seno de una familia problemática. Descendiente directo de alcohólicos –su abuela paterna y su padre-, pasó gran parte de su vida sumergido en la soledad. De carácter incomprendido, la música representaba un misterio que parecía distraerlo de sus propios demonios familiares.

Si bien su núcleo no era el más sano, Beethoven logró evolucionar con el paso del tiempo gracias a sus propias convicciones. Tomó de cada miembro lo que le parecía más provechoso. De su madre, la bondad. De su abuelo, la dedicación. De su padre, la ambición.

¿Quién fue su principal inspiración? Lodewijk van Beethoven, un abuelo brillante

Beethoven resultó ser una mezcla de todas las virtudes –y defectos- de sus familiares, pero su principal influencia, fue su abuelo. Un hombre fuerte que creía en el poder de la música.

Beethoven resultó ser una mezcla de todas las virtudes –y defectos- de sus familiares, pero su principal influencia, fue su abuelo. Un hombre fuerte que creía en el poder de la música.

Nacido como “Ludwig van Beethoven” (1712-1773), cambió su nombre a “Lodewijk” al mudarse a los Países Bajos a buscar una herencia que le habían dejado sus antepasados.

Era un músico brillante, apasionado. Tenía el carácter fuerte y construyó su propia estirpe con base en su esfuerzo e inteligencia. La vida de los músicos era difícil, pocos eran valorados y conseguir dinero a cambio de producir notas, era casi imposible. Sin embargo, Lodewijk lo intentó hasta lograrlo.

Se convirtió en un músico respetado. Fue reconocido en toda Europa por su representación de Dolmon, en la ópera ‘Silvain’ de André Grétry, al cantar en francés. Nunca cesó su búsqueda por la fama y el reconocimiento que él creía merecer. Su tono de voz grave y su manejo excepcional del violín, lo llevaron a ser muy respetado.

Pero el destino tenía para él una prueba difícil de superar, su matrimonio con Marie Joséphine Poll, resultó ser un completo desastre.

El inicio de todos los problemas, la abuela de Beethoven era alcohólica

Marie Joséphine Poll, era una joven muy atractiva, pero su incapacidad para tener hijos y su apatía generalizada por la vida, la volvieron víctima de la depresión que la condujo hacia el alcoholismo. (En la foto: "Wine is a Mocker" por Jan Havicksz Steen, 1670. Imagen referencial, NO es un retrato de Poll).

Marie Joséphine Poll, era una joven muy atractiva, pero su incapacidad para tener hijos y su apatía generalizada por la vida, la volvieron víctima de la depresión que la condujo hacia el alcoholismo.


(En la foto: “Wine is a Mocker” por Jan Havicksz Steen, 1670. Imagen referencial, NO es un retrato de Poll).

Si bien Lodewijk logró reconocimiento social y monetario por su trabajo, no era suficiente para subsistir. Para poder mantenerse, comenzó a vender vinos y resultó ser un éxito. Su trabajo como músico, le permitía rodearse de las más altas clases sociales, por lo que era sencillo conseguir clientes.

La venta de vinos –y algunas obras de arte-, lo ayudaron a mantener a su familia.
Se había casado con Marie Joséphine Poll, una hermosa joven de 19 años. Todo comenzó por amor, pero con el tiempo, se fue deteriorando la relación.

Poll era bella, pero inculta. Venía de una familia muy pobre y la diferencia de intereses comenzó a afectar la relación. Era poco aficionada a las labores domésticas pero al mismo tiempo, no disfrutaba del trabajo. Toda la presión del hogar estaba bajo los hombros de Lodewijk.

Marie Joséphine, sufría de depresión severa. Intentó durante años ser madre, pero sufría pérdidas constantes. Todos sus hijos murieron prematuramente, el único que sobrevivió, fue Johann –el padre de Beethoven-.

Su condición emocional la llevó a la bebida. El trabajo de su marido le facilitaba el acceso a su adicción y al poco tiempo, se volvió alcohólica. Incapaz de lidiar con la situación, Lodewijk la internó en un asilo y allí murió. Abandonada, sola y sumergida en su propia depresión y su alcoholismo. 

Johann van Beethoven, hijo acomplejado, padre distante y músico frustrado

Era un hombre fuerte, ambicioso y rudo. Estaba lleno de complejos, frustraciones y desencantos que lo hacían vivir un desbalance emocional constante.

Era un hombre fuerte, ambicioso y rudo. Estaba lleno de complejos, frustraciones y desencantos que lo hacían vivir un desbalance emocional constante.

Hijo de Lodewijk -un prodigio musical-, estuvo sumergido en un mundo de notas y partituras desde muy temprano. Tenía talento musical –no demasiado-, y facilidades con el violín y el manejo de la voz. Su padre logró incluirlo en los círculos sociales más altos, vendiéndolo como un talento inigualable.

Era buen músico, pero no excelente. Pasó la vida entera intentando seguirle el ritmo a su padre y nunca lo logró. La relación entre Lodewijk y Johann, era tensa y estaba llena de rencores y frustraciones.

Una de las principales disyuntivas entre ambos, fue la relación con María Magdalena Keverich, una joven bondadosa pero muy pobre y viuda, que más tarde se convertiría en la madre de Beethoven.

Lodewijk estaba en contra de la relación por el origen humilde de María. No quería que su hijo cometiera el mismo error que él, pero con el pasar del tiempo aprendió a aceptarlo.

Pasó su vida frustrado, su talento musical no era suficiente para dedicarse a eso y su familia dependía enteramente de los aportes económicos de su padre.

¿Cómo era su rol paternal?

Ludwig van Beethoven fue su primer hijo. Era un padre distante. Aparecía y desaparecía constantemente de su vida. Pese a que no pasaba suficiente tiempo con él, era su principal inspiración. Solía reunirse con amigos músicos, a cantar e improvisar. Esos fueron los primeros encuentros directos con la música del pequeño Beethoven.

María Magdalena, una madre amorosa y dedicada, era el principal apoyo de Beethoven

Pese a que el abuelo Lodewijk no la quería -en un principio-, con el pasar del tiempo, su bondad y su gran corazón, conquistaron al músico, quien llegó a preferirla a ella, antes que a su propio hijo Johann.

Pese a que el abuelo Lodewijk no la quería -en un principio-, con el pasar del tiempo, su bondad y su gran corazón, conquistaron al músico, quien llegó a preferirla a ella, antes que a su propio hijo Johann.

María Magdalena era una joven bondadosa y maternal.

Fue la que se encargó de apoyar a Beethoven en todos sus pasos y llenar los vacíos que le dejaba su padre Johann. Su matrimonio estuvo lleno de desdichas, el mismo Lodewijk admitió -años después-, que ella merecía alguien mejor que Johann.

Fue una madre maravillosa, el mismo Beethoven, escribió tras su muerte en 1787: “Ella fue una madre muy amorosa y bondadosa conmigo, también fue mi mejor amiga”.

Como una flor de loto, su talento emergió pese a las dificultades

Con la muerte de su abuelo, la estabilidad de su familia desapareció. Su padre se volvió cada vez más distante. El nacimiento de su hermano menor Karl, marcó una distancia aún mayor entre él y su familia.Beethoven se convirtió en un niño solitario, cuyo único interés era el sonido – no necesariamente la música-.

Beethoven debió superar una serie de pruebas emocionales fuertes con su familia. Desde el rechazo de su padre -quien lo presionó tanto para ser músico como él, siguiendo el caso de Mozart, el niño prodigio que casi lo volvió loco-, hasta vivir tratando de aliviar la depresión de su madre.

Los cuatro personajes marcaron un precedente

Su abuelo, Lodewijk, fue el que trajo a la familia la vena musical.

Su abuela, Marie Joséphine Poll, fue la primera en sucumbir ante la tentación del alcoholismo -pasos que seguiría poco tiempo después su padre, Johann-.

Su padre Johann, fue su inspiración cuando era niño, el que le dio el primer contacto con el mundo musical.

Y por último, la más influyente de todas: su madre, María Magdalena, quien fue su apoyo principal durante toda su niñez.

Todos ellos fueron los responsables de forjar el carácter de quien se convertiría en una de las personas más maravillosas e influyentes del mundo de la música, Ludwig van Beethoven.

Por Mary Villarroel Sneshko | @Vivodesorpresas | Culturizando
Con información de

“Grandes protagonistas de la humanidad: Beethoven”
Editorial CINCO.
1985.

Con información de Culturizando

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