Enfoque de China: Presidente chino impulsa una educación equitativa y de calidad

Al igual que muchos niños de la etnia yi en la remota montaña Daliang, en el suroeste de China, Azuowule sabe a sus 11 años que hay un abuelo Xi que se preocupa por ellos.

Antes del Festival de la Primavera, a principios de 2018, el presidente Xi Jinping visitó las casas de los aldeanos empobrecidos que viven en el poblado de Zhaojue, en las profundidades de la montaña Daliang de la provincia de Sichuan.

Xi, también secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y presidente de la Comisión Militar Central, conversó con los pobladores del lugar sobre la escolarización de sus hijos.

El viaje de los niños a la escuela se ha vuelto mucho más fácil en los últimos años.

Cuando Azuowule comenzó la educación primaria hace cuatro años, tenía que caminar más de una hora por la empinada carretera de montaña para llegar a su escuela, ubicada a cuatro kilómetros de distancia.

En 2015, se construyó una nueva carretera de cemento, reduciendo su tiempo de viaje a la mitad. En 2017, se completó un nuevo edificio escolar. Todos los estudiantes se han mudado a aulas luminosas y seguras, al tiempo que cuentan con un plan de estudios completo para la escuela primaria.

Como miembro del equipo de fútbol de la escuela, Azuowule tuvo incluso la oportunidad de competir en un partido amistoso en Nanjing, metrópolis ubicada en el este de China. Ninguno de los miembros de su familia había viajado tan lejos.

“Quiero ir a muchos lugares y competir con diferentes equipos”, dijo Azuowule.

La educación es un área a la que el Comité Central del PCCh, con el camarada Xi Jinping en su núcleo, ha prestado mucha atención. Se han dedicado muchos esfuerzos para que los chinos disfruten de una educación más equitativa y de alta calidad.

MEJORES CONDICIONES DE ENSEÑANZA

Los profesores de la escuela primaria de esperanza Yangjialing-Fuzhou, perteneciente a la ciudad de Yan’an, en la provincia de Shaanxi, todavía tienen presente la visita del presidente Xi en febrero de 2015.

Xi les dijo, según recuerdan los maestros, que la educación resultaba esencial, ya que era la clave para el desarrollo.

En los últimos cuatro años se han producido cambios. El edificio de la escuela se amplió a cinco pisos y ahora cuenta con aulas especiales para caligrafía, arte, música y danza, todas equipadas con modernos dispositivos de enseñanza.

Además, el centro educativo ha establecido asociaciones con sus contrapartes en grandes ciudades y ha enviado allí a sus profesores para formarse.

El personal docente de la escuela se ha duplicado en los últimos cuatro años.

“Con el rápido desarrollo de nuestra escuela, tenemos más oportunidades de progresar. Ahora disfruto del trabajo feliz y satisfactorio”, dijo Zhang Yan, profesora de idioma chino en el centro.

POR UNOS ESTUDIANTES INTEGRALES

En septiembre de 2016, Xi visitó la Escuela Bayi de Beijing y reconoció los esfuerzos del centro por incentivar la imaginación y la creatividad de los estudiantes mediante proyectos científicos como el diseño de minisatélites.

En diciembre de ese año, el presidente chino escribió a los estudiantes inventores antes de que se lanzara el minisatélite, instándolos a mantener su sed de conocimientos e interés por la exploración científica.

Las noticias sobre el exitoso lanzamiento hicieron que Zhang Xinxin, entonces una estudiante de escuela secundaria, se decidiera a solicitar su ingreso a la prestigiosa escuela.

Zhang es ahora una alumna de la Escuela Bayi de Beijing y participa en el diseño de un vehículo suborbital, dirige un club de cómics en el campus y sigue siendo una fanática del baloncesto.

El centro docente también cuenta con varios programas como robótica, fútbol, baile y ópera de Pekín. “Estas actividades nos inspiran a seguir probando y explorando lo desconocido”, dijo Zhang.

Se ha subrayado que el desarrollo integral de los estudiantes es el núcleo de la educación.

En opinión de Niu Zhenyun, secretaria del Comité del Partido de la Escuela Bayi de Beijing, fomentar la versatilidad no es contradictorio con los requisitos académicos de los estudiantes.

“La curiosidad es la motivación perpetua que impulsa a los niños a buscar conocimiento”, dijo Niu. “Lo que estamos haciendo es ayudarles a explorar su potencial y formarlos como personas con aspiraciones y apasionadas por la vida”.

CAPACITANDO LA MANO DE OBRA

Hace cuatro años, Li Mingyang vivía con frustraciones como estudiante en una escuela vocacional en la suroccidental provincia china de Guizhou.

Asistir a una escuela vocacional fue una segunda opción porque obtuvo pobres resultados en los exámenes de admisión a la educación secundaria superior o preparatoria.

Pero Li y sus compañeros de clases recibieron en el 2015 una gran “palmada en la espalda” por parte del presidente Xi.

Durante una visita a la escuela de Li, el presidente señaló que los profesionales habilidosos son tan codiciados por varias industrias como el talento científico y tecnológico.

“Deberían tener confianza en su futuro”, les dijo Xi.

Li Mingyang, el joven que disfrutaba jugar con viejas maquinarias, se dio cuenta que podría tener una carrera prometedora haciendo lo que hacía mejor.

Día tras día de diligencia en el taller fueron compensados. Después de su graduación, Li tuvo muchas ofertas generosas de trabajo para escoger.

Siguiendo las instrucciones de Xi, los gobiernos a varios niveles han emitido una serie de medidas para promover la educación vocacional.

Como Li, más y más estudiantes chinos han accedido a una amplia gama de programas vocacionales de su interés, que les permiten cumplir sus sueños individuales en un oficio en el que la destreza es altamente apreciada.

Con información de Xinhuanet

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